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La península Ibérica en la Edad Media. AL-ANDALUS (S. VIII AL XIII)

TEMA 2. EN AL-ANDALUS (S. VIII AL XIII)

EVOLUCIÓN POLÍTICA: , LOS EMIRATOS Y EL CALIFATO DE CÓRDOBA.

1. La conquista de :

La invasión musulmana (1:42) *http://www.youtube.com/watch?v=rAnEA3Q_Ef8*

2. El waliato o emirato dependiente del califato de Damasco (711-756):

3. Unidad e independencia: emires y califas

3. 1. El emirato omeya independiente: 756-929

Abderramán I y el emirato (1:37) http://www.youtube.com/watch?v=BFsje24qV0Q

3. 2. El califato de Córdoba: 929-1031

Abderramán III y el califato (2:43) http://www.youtube.com/watch?v=adPnzu8mbRY

SIGLO XI: REINOS DE TAIFAS E IMPERIOS AFRICANOS

Crisis del califato. Causas (2:19) http://www.youtube.com/watch?v=pBV1JCTrx1E

Tras la desaparición del califato, Al-Ándalus se divide en numerosos pequeños estados o reinos independientes, conocidos como reinos de taifas (banderías o facciones). A lo largo de los siglos XI al XIII estas taifas van siendo absorbidas por los reinos cristianos Sólo la llegada de pueblos norteafricanos (Almorávides en el S XI y Almohades en el siglo XII) consigue paralizar por algún tiempo el avance cristiano y reunificar el territorio de Al-Ándalus, que vuelve a dividirse en taifas en el momento en que el poder de estos pueblos norteafricanos desaparece.

1. Primeros reinos de taifas (S XI). Al finalizar el califato de Córdoba, el territorio de Al-Ándalus se fragmenta en más de 20 pequeños estados, los reinos de taifas: (siglo XI).Al frente de cada reino o taifa hay familias árabes, beréberes, o eslavas. Casi todos son estados ricos con un gran desarrollo cultural, artístico y científico, pero el poder político es inestable, y carecen de fuerza militar. Para conservar su autonomía deben mantener un ejército de mercenarios. La presión cristiana obliga a las taifas a pactar la paz mediante el pago de unos tributos (parias) por protección. Las parias son el objeto fundamental de las incursiones cristianas en tierras musulmanas. Todos estos gastos resultaban ruinosos para las taifas. Los primeros reinos de taifas van despareciendo a medida que se van conquistando unos a otros y van siendo ocupados por los cristianos. Tras la toma de Toledo en 1085 por Alfonso VI, rey de Castilla y León, las taifas que aún sobreviven buscan la ayuda de sus vecinos norteafricanos, los almorávides. Estos llegan en 1086, derrotando a Alfonso VI, recuperando Valencia y frenando el avance reconquistador

2. Al-Ándalus bajo la dominación de los imperios norteafricanos bereberes:

2.1. Los almorávides: (siglo XI-XII) son un pueblo bereber que había creado un imperio en el norte de África. Tras su desembarco en la península, conquistan todos los reinos de taifas entre los años 1090 y 1110. En los primeros momentos gozan de popularidad entre la población musulmana, se presentan como restauradores del Islam tradicional y ortodoxo, practican o guerra santa contra los infieles y una fiscalidad primitiva islámica, donde los creyentes apenas pagan impuestos. Pero los fracasos y perdidas territoriales frente a los cristianos (pierden Zaragoza, no recuperan Toledo), y las necesidades de la administración, obligan a los gobernantes norteafricanos a aumentar los impuestos, lo que unido a su rigorismo religioso les hace perder apoyos sociales. Atacados en el norte de África por otro movimiento religioso bereber, el de los almohades, descuidan el control de , resurgiendo las segundas taifas (1145-1147). El Imperio almorávide se desmorona.

Los Almorávides (3:16) http://www.youtube.com/watch?v=m-i6xdfE-Sg

2.2 Los almohades (siglos XII-XIII), son también un movimiento religioso bereber, aún más ortodoxo e intransigente en lo doctrinal que los almorávides. Su líder Abd-al-Mumin se proclama califa y extiende sus dominios hasta Trípoli. Entre 1146 y 1170 se mantienen las segundas taifas, aunque los almohades ya estaban en la Península tratando de controlar Al-Ándalus. En 1195 con su victoria en Alarcos dominan todo Al-Andalus. Establecen su capital en Sevilla, pero no consiguen integrar a los andalusíes cultos, a los que reprimen doctrinalmente por considerarlos heterodoxos. Son incapaces de frenar los avances cristianos y son derrotados por una coalición de reinos cristianos en la batalla de las Navas de Tolosa (1212) que pone fin al califato almohade en Al-Ándalus y en el norte de África.

Los almohades (5:55) http://www.youtube.com/watch?v=2ncbbSs7Un0

2.3 A partir de 1212 se iniciaron unas terceras taifas, caracterizadas por la construcción de grandes reinos musulmanes. Sin embargo, en muy pocos años, de 1212 a 1262, los cristianos acabaron con todos los reinos de taifas menos Granada.

Otros pueblos musulmanes bereberes como los benimerines, intentaron asaltar la península y formar un Estado en torno a Marrakech, fueron derrotados por los cristianos cerca de Tarifa (1340).

3. Al-Ándalus queda reducida al reino nazarí de Granada. (Siglos XIII-XV). Es el refugio de los musulmanes huidos de la reconquista cristiana. Reino rico, de elevada densidad de población, con fuerte cohesión interna y estabilidad. Adquiere altas cotas intelectuales y artísticas. El mayor esplendor de Granada tiene lugar en el siglo XIV. Su existencia termina con la toma de Granada en 1492 por los Reyes Católicos.

Y SOCIAL. EL LEGADO CULTURAL

La sociedad andalusí fue un mosaico de etnias, religiones y culturas que alcanzó un alto grado de desarrollo económico. Tuvo en las ciudades el principal exponente de su organización administrativa y política.

1. La organización del Estado

Abd al-Rhaman III al proclamarse califa rompió definitivamente la sumisión religiosa, y gozó de un poder prácticamente absoluto. Los califas se constituyeron en jefes espirituales y temporales de los creyentes. El califa presidía la oración de los viernes y su poder se extendía a los ámbitos judicial, económico, militar y a la política exterior. Dirigía la administración, personalmente o través de un hachib (primer ministro), que se ayudaba de numeroso personal asalariado, pero también esclavo.

La administración se estructuraba en divanes (ministerios) que trataban los diferentes asuntos del Estado (economía, justicia, guerra, etc.) y al frente de cada uno de ellos había un visir. El divan de Hacienda tenía una importancia básica ya que se encargaba de obtener los recursos económicos necesarios para mantener el Estado.

2. La configuración social

2.1. La sociedad andalusí tiene un elevado grado de urbanización.

Las ciudades del Islam (3:13) http://www.youtube.com/watch?v=PMY2VPrpWig

2.2. La sociedad presenta una gran diversidad étnica y religiosa. A la llegada de los musulmanes a , la población hispanovisigoda no sobrepasaba los cuatro millones de habitantes, y la aportación demográfica de los invasores fue reducida, ya que en un principio no se establecieron más que unos 50.000 0 60.000 musulmanes.

La implantación del Islam en se llevó a cabo mediante la conversión de gran parte de la población autóctona. De este modo una parte de la nobleza visigoda se islamizó, así como la mayoría de la población campesina. Posteriormente llegaron numerosos grupos islamizados (norteafricanos, sirios, egipcios, persas, etc.) que se integraron en la población como soldados o como campesinos arrendatarios.

Por debajo de las diferencias religiosas (musulmanes, judíos, cristianos) hay diferencias étnicas (árabes, bereberes, sirios, eslavos, judíos, hispanovisigodos) y ambas explican las diferencias económicas entre grupos de la pirámide social.

La sociedad de Al-Ándalus (2:27) http://www.youtube.com/watch?v=Hka6Xvbojh4

3 El legado cultural y artístico de Al-Andalus:

Dentro del marco del ARTE islámico, el andalusí tiene un carácter singular.

• La arquitectura es su mayor y mejor realización artística, expresaba la fuerza del poder religioso (las mezquitas) y político (los palacios o alcazabas). Estas edificaciones son austeras en el exterior y de gran riqueza decorativa en su interior, a base de la combinación de los propios elementos constructivos (arquerías de herraduras o lobuladas) y formas abstractas o geométricas, vegetales o escritas que llenan los muros interiores. Dentro de ellas se diferencian varias etapas artísticas; la cordobesa o califal (S VIII-X) de la que son ejemplo la Mezquita de Córdoba, iniciada en tiempos de Ab-al-Rahman I y concluida por Almanzor, y el palacio de Medina al-Zahra, en estas edificaciones los elementos constructivos sirven a la decoración. En la mezquita de Córdoba http://www.youtube.com/watch?v=4CEwr7grzvE se superponen dos niveles de arcos, el inferior de herradura, que intercala dovelas de ladrillo rojo y piedra blanca, la doble arquería recuerda a los acueductos romanos y el arco de herradura se inspira en el arte visigodo. En la etapa de los reinos de taifas e imperios norteafricanos (S XI-XIII) de la que son ejemplos el palacio de de Zaragoza, la alcazaba de Málaga, del Oro, o de Sevilla, los elementos decorativos se imponen sobre los constructivos. La etapa granadina (S. XIV-XV) cuyo edificio más emblemático es la Alambra http://www.youtube.com/watch?v=_6O5l416EPk (2:32) (“la roja”), se caracteriza por un aspecto exterior modesto y un interior deslumbrante, donde se sabe extraer las máximas posibilidades de unos materiales pobres.

• Entre las artes decorativas destacan la orfebrería, cerámica y elaboración de tejidos, tapices y alfombras. A igual que la arquitectura, las artes decorativas utilizan motivos muy abstractos. El Islam no permite representar la figura humana, teniendo que recurrir a motivos geométricos, vegetales, caligráficos o la estilización de las figura animales.

CONCEPTOS: Hégira. Islam. Walí. Emir. Califa. Taifas. Visir. Cadí. Cora. Parias. Dinar. Aparcería. Medina. Mezquita. Mudéjar. Morisco. Abd-al-Rahman I.

AL ÁNDALUS: término que designa genéricamente la España musulmana. Los árabes emplean esta denominación para el nuevo territorio a partir del 711 aproximadamente. El término se identifica con el espacio peninsular sujeto al poder musulmán, con lo que el va reduciéndose a medida que avanza el proceso de reconquista, aunque algunos geógrafos musulmanes nombran así a toda la Península incluso en épocas en que gran parte está ya en manos cristianas. Su fin se produce en 1492, cuando tras la conquista de Granada, desaparece todo poder musulmán de la Península.

CALIFATO: Institución suprema de gobierno en el mundo islámico. A su cabeza, el califa aglutina la máxima autoridad civil, militar, judicial y religiosa, con la consideración de intermediario entre Alá y los hombres. Al-Ándalus, el territorio musulmán hispano de la Edad Media, se organiza como califato a partir del siglo X, con Abderramán III, es el periodo más fructífero de la historia de Al-Ándalus. Perdurará hasta el año 1031 en que se divide el territorio en reinos de taifas.

CALIFATO DE CÓRDOBA: Tras la crisis sufrida por el emirato independiente de Córdoba a finales del siglo IX, Abd al Rahman III en 929 el califato de Córdoba. Supuso la unificación del poder religioso y político y un intento de restauración de la unidad del estado islámico. Al-Andalus impuso su hegemonía sobre toda la península ibérica. Los reinos cristianos se convirtieron en tributarios de los musulmanes. En política exterior, el Califato reafirmó su independencia del califato abasí de Bagdad y su ortodoxia frente al estado chiíta de Kairuán. La crisis del califato llegó con la caída de la dictadura amirí (976-1009). En 1031 se decretó el final del califato que dio lugar a los reinos de Taifas.

ABDERRAMÁN III: Primer califa de Córdoba (912-961). Derrotó a los cristianos en varias ocasiones, y amplió los dominios de Al-Ándalus tomando distintas plazas del norte de África. En el 929 rompió los vínculos con Bagdad y se proclamó califa, es decir, no sólo jefe político, sino espiritual. Durante su reinado Al-Ándalus alcanzó el máximo apogeo económico y cultural. Córdoba, la capital, llegó a tener más de 300.000 habitantes y era la mayor ciudad de Europa. Sus calles estaban empedradas y con iluminación. Había baños públicos, jardines, bibliotecas, escuelas y palacios, numerosas mezquitas y zocos, y mandó construir una nueva residencia califal en Medina Azahara.

PARIAS: Tributos, generalmente anuales, en monedas de oro que debía pagar un reino musulmán a otro cristiano, a cambio de su protección y en reconocimiento de vasallaje. Se generalizaron desde el siglo XI. Eran una importante fuente de ingresos para los monarcas cristianos.

MULADÍES: Durante el periodo de ocupación musulmana de la Península Ibérica se identifica con el converso al Islam. Durante el proceso de conquista era frecuente que los campesinos permanecieran en el territorio de sus antepasados a pesar de la expansión islámica. De esta forma, la conversión al Islam se convertía en una forma de adaptación a la nueva realidad, al tiempo que se adoptaba la lengua y la cultura árabe. Entre los siglos VIII y X los muladíes recibirán apoyo directo de los Omeyas, utilizándolos en zonas fronterizas conflictivas, aunque a partir del siglo X, serán nuevamente controlados debido a la presión cristiana.

REINOS DE TAIFAS: En 1031 se inicia la etapa de los reinos de taifas (banderías o facciones). Durante esta época quedó rota la unidad del estado musulmán, sólo restablecida en periodos de tiempo muy concretos por las invasiones almorávide y almohade Se trata de una época de decadencia política de Al- Ándalus, los reinos musulmanes estaban obligados a pagar tributos (parias) a los cristianos, unida a un esplendor cultural, y científico. Permitieron el avance rápido de los reinos cristianos que a mitades del s. XIII dejaron como único heredero de Al-Ándalus al reino nazarí de Granada.

MOZÁRABES: Se denomina con este nombre a los cristianos que permanecieron en territorio musulmán conservando su fe. Esta minoría religiosa se veía sujeta a una fuerte presión fiscal y a una cierta discriminación. Su papel político fue de escasa importancia. Muchos de ellos emigraron a los reinos cristianos recién constituidos y fueron un factor de dinamización social y económica de estos reinos. Llevaron consigo nuevas técnicas artesanales y agrícolas, así como unas costumbres y un arte muy arabizados.

AVERROES: Nacido en Córdoba (1126). Fue un famoso médico, jurista y filósofo musulmán que centró sus estudios en conciliar la teología del Islam con la de Aristóteles. Sus obras fueron traducidas al hebreo y al latín, por eso, su obra se difundió por Europa. Contribuyó al conocimiento y difusión de las obras de los filósofos clásicos griegos por toda Europa. Por otro lado, contribuyó a un entendimiento cultural entre las tres religiones existentes en la Península, cristianismo, judaísmo e islamismo. Fue desterrado a Cabra (Córdoba) por parte de juristas musulmanes que no comulgaban con sus teorías filosóficas y se exilió posteriormente a Marrakech (Marruecos), donde murió en 1198.

TEXTOS

El pacto de Teodomiro con Abd Al-Aziz:  

 En el nombre de Allah clemente y misericordioso. Escrito dirigido por Abd Al-Aziz ibn Musa ibn Nusayr a Tudmir ibn Abdush. 

 Este último obtiene la paz y recibe el compromiso, bajo la garantía de Allah y la de su profeta, de que no será alterada su situación ni la de los suyos; de que sus derechos de soberanía no le serán discutidos; de que sus subditos no serán asesinados, ni reducidos a cautividad, ni separados de sus mujeres e hijos, de que no serán estorbados en el ejercicio de su religión; y de que sus iglesias no serán incendiadas ni despojadas de los objetos de culto que en ellas existen; todo ello mientras cumpla las cargas que le imponemos. Le es concedida la paz mediante estas condiciones que regirán en las siete ciudades siguientes: Orihuela, Baltana, Alicante, Mula, Elche, Lorca e Iyyith. Además no deberá dar asilo a nadie que huya de nosotros, o que sea nuestro enemigo; ni hacer daño a quien goce de nuestra amnistía; ni mantener ocultas las noticias relativas a los enemigos que lleguen a su conocimiento. El y sus súbditos deberán pagar al año un tributo personal consistente en un dinar en metálico, cuatro almudes de trigo y cuatro de cebada, cuatro medidas de mosto, cuatro de vinagre, dos de miel y dos de aceite. Esta tasa quedará reducida a la unidad para los esclavos. Lo cual firmaron como testigos Uthman ben Abi Abda al-Quraixí y Habib ben Abi Ubaida al-Fihrí y Abd Allah ben Maisara al Fahtimí y Abu-l-Qasim al-Udhailí. Escrito a cuatro de rachab del año 94 de  

*Ed. E. LEVI PROVENÇAL, “España musulmana”, Historia de España, IV, Madrid, 1950, p. 21 y C.SANCHEZ ALBORNOZ, “ muslmana”, I. Buenos Aires, 1960, pp. 42-43. * 

Abdal-RahmanIII, califa de Córdoba:  
   El sábado día 2 de du-l-hichcha de este año (17 de enero del 929), fueron despachadas cartas suyas dirigidas a los “ummal” de sus diferentes provincias, conforme a una redacción única. He aquí la copia de una de estas cartas: 

 ”En el nombre de Allah clemente y misericordioso. Bendiga Allah a nuestro honrado profeta Mahoma. Los más dignos de reivindicar enteramente su derecho y los más merecedores de completar su fortuna y de revestirse de las mercedes con que Allah altísimo los ha revestido, somos nosotros,  por cuanto Allah altísimo nos ha favorecido con ello, ha mostrado su preferencia por nosotros, ha elevado nuestra autoridad hasta ese punto, nos ha permitido obtenerlo por nuestro esfuerzo, nos ha facilitado lograrlo con nuestro gobierno, ha extendido nuestra fama por el mundo, ha ensalzado nuestra autoridad por las tierras, ha hecho que la esperanza de los mundos estuviera pendiente de nosotros, ha dispuesto que los extraviados a nosotros volvieran y que nuestros súbditos se regocijaran por verse a la sombra de nuestro gobierno (…) En consecuencia hemos decidido que se nos llame con el título de Príncipe de los Creyentes, y que en las cartas, tanto las que expidamos como las que recibamos, se nos dé dicho título, puesto que todo el que lo usa, fuera de nosotros, se lo apropia indebidamente, es un intruso en él, y se arroga una denominación que no merece. Además, hemos comprendido que seguir sin usar ese título, que se nos debe, es hacer decaer un derecho que tenemos y dejarse perder una designación firme. Ordena, por tanto, al predicador de tu jurisdicción que emplee dicho título, y úsalo tú de ahora en adelante cuando nos escribas. Si Allah quiere”. 

 En consecuencia, y conforme a estas órdenes, el predicador de Córdoba comenzó a hacer la invocación en favor de  al-nasir li-din Allah, dándole el título de Príncipe de los Creyentes, el día 1º de du-l-hichcha de este año (16 de enero del 929).  *Trad. E. LEVI-PROVENÇAL y E. GARCIA GOMEZ, “Una crónica anónima de Abd al- Rahman III al-Nasir, Madrid-Granada, 1950, pp. 152-153. * 
 
Las mujeres andaluzas según Averroes:  

 Nuestro estado social no deja ver lo que de sí pueden dar las mujeres. Parecen destinadas exclusivamente a dar a luz y amamantar a los hijos, y este estado de servidumbre ha destruido en ellas la facultad de las grandes cosas. He aquí por qué no se ve entre nosotros mujer alguna dotada de virtudes morales: su vida transcurre como la de las plantas, al cuidado de sus propios maridos. De aquí proviene la miseria que devora nuestras ciudades porque el número de mujeres es doble que el de hombres y no pueden procurarse lo necesario para vivir por medio del trabajo. 

Trad. Ribera: “Disertaciones y opúsculos”, Tomo I, p. 348. Recoge J.L. MARTIN, “Historia de España,” 3, Alta Edad Media, Madrid, 1980, p. 78