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Guerra Civil (1936-1939)

TEMA 16 GUERRA CIVIL (1936-1939)0

Introducción

constituyó el hecho más relevante y trágico de la historia de España del siglo XX. El enfrentamiento entre los grupos tradicionalmente dominantes en España (aristócratas, grandes propietarios agrícolas, empresarios, Iglesia, ejército) y la clases populares (campesinos, obreros, pequeña burguesía) llegó a un punto crítico durante y culminó en

Pero la guerra fue también el resultado de tensiones surgidas en Europa por la difícil coyuntura de la década de 1930, tras el ascenso del fascismo en Italia y del nazismo en Alemania. Por ello, el conflicto español fue visto a nivel internacional como el primer enfrentamiento entre el fascismo y la democracia.

LA SUBLEVACIÓN MILITAR Y EL ESTALLIDO DE CIVIL0

1. La sublevación militar y Civil.

Los últimos días de estuvieron marcados por los desordenes, la inseguridad y los asesinatos políticos (teniente Castillo asesinado por falangistas, Calvo Sotelo asesinado por agentes del orden para vengar la muerte del día anterior). estuvo amenazada por golpes militares casi desde su proclamación. A partir del triunfo del Frente Popular en febrero de 1936, la sublevación militar se preparó con minuciosidad y según un plan general. “Las causas de la guerra y de la revolución que han asolado a España durante treinta y dos meses, son de dos órdenes: de política interior española, de política internacional. Ambas series se sostienen mutuamente, de suerte que faltando una, la otra no habría sido bastante para desencadenar tanta calamidad.” Manuel Azaña

Sanjurjo era el jefe aceptado por los conspiradores hasta su muerte en accidente aéreo (20 de julio de 1936). Mola0 preparó un movimiento simultáneo de las guarniciones comprometidas. Contó con el apoyo de civiles, el financiero Juan March (Dragón Rapid) y grupos y personas de la derecha, también contó con paramilitares como falangistas y requetés. Hasta el inicio del movimiento el general Franco0 mantuvo una actitud expectante en Canarias. El comienzo del golpe se planteó para los días centrales de julio. El gobierno de República actuó con imprudencia porque los preparativos eran conocidos.

El levantamiento militar0 se produjo el 17 de julio en Melilla donde el coronel Yagüe, jefe militar de la legión, se alzó en armas contra la República. La sublevación se extendió al resto del protectorado marroquí. Entre el 18 y el 19 de julio la mayoría de las guarniciones militares del resto de España se unieron al golpe de Estado, junto a sectores civiles de falangistas y carlistas (requetés). Desde Maruecos, el día 18, el general Franco se dirigió a al frente del ejército de África. El gobierno tardó en reaccionar y en dos días los sublevados ya se habían hecho fuertes en Pamplona, Sevilla, Castilla y León y parte de Aragón. A pesar de que careció de fuerza suficiente para triunfar, tampoco pudo ser controlado por el Gobierno. El 19 Casares Quiroga fue sustituido como jefe de gobierno por José Giral, quien decidió entregar armas a las milicias de los sindicatos y de los partidos del Frente Popular. Igualmente parte del ejército y de las fuerzas de seguridad se mantuvieron fieles al Gobierno, y se sofocó el levantamiento en buena parte de España. Los sublevados habían previsto una operación rápida, de pocos días. Pero al cabo de una semana era evidente que el golpe militar no había triunfado, aunque tampoco pudo ser controlado por el Gobierno. El país se dividió en dos bandos que iban a enfrentarse en una guerra civil.

2. nacionalista y republicana

En líneas generales la sublevación triunfó en las posesiones africanas (Marruecos, Sáhara, Ceuta y Melilla), las islas Canarias y las Baleares, excepto Menorca. En controló Castilla , la zona norte de Extremadura (Cáceres); Galicia (con más dificultades en el litoral que en el interior); Navarra, donde el levantamiento gozó de gran apoyo popular, y Álava. En estas zonas el triunfo se explica porque son zonas rurales en las que abundan los pequeños y mediano propietarios agrícolas, predominaban los partidos conservadores y se mantenía un alto índice de práctica religiosa.

Ofrecieron resistencia, aunque fueron rápidamente dominadas, Andalucía occidental, principalmente el eje Cádiz-Sevilla, y los núcleos aislados de Córdoba y Granada capital. El control de la zona occidental de Aragón, incluidas las tres capitales, donde el anarquismo era la fuerza política predominante supuso una agradable sorpresa para los sublevados. También lo fue Oviedo, capital de la región con mayor tradición de lucha obrera de

El resto del territorio quedó bajo control republicano: Castilla , con Madrid; Cataluña y todo el Levante, dónde la rápida reacción de las organizaciones milicianas y la actitud leal de fueron decisivas; Andalucía oriental, menos Granada capital; zona oriental de Aragón; y todo el norte cantábrico: Asturias, Santander y zona norte del País Vasco.

En resumen, permaneció fiel al gobierno la zona más industrializada de España, la más rica y moderna, en la que existía una presencia dinámica de organizaciones sindicales y políticas de carácter proletario. controló además las grandes ciudades, excepto Sevilla y Zaragoza. Los sublevados triunfaron en rural. Esto facilitó su abastecimiento de alimentos, mientras en la zona republicana apareció el hambre.

El DESARROLLO DE : ETAPAS Y EVOLUCIÓN DE LAS DOS ZONAS

1. El desarrollo del conflicto bélico0.

1.1. El avance hacia Madrid (julio-noviembre 1936).

Es una etapa compleja, inicialmente hay *una guerra de columnas*: grupos de tropas formadas con pequeñas unidades de diversas armas, de escaso volumen y mucha movilidad. Ésta es la base hasta noviembre del 1936. Después de cruzar el Estrecho, en julio de 1936, las tropas de África, legionarias y regulares al mando del coronel Yagüe, tenían como objetivo esencial al avance hacia Madrid para tomar la capital, símbolo del poder republicano. En agosto, las tropas sublevadas, que avanzaban desde el sur, tomaron Badajoz0 y0 consiguieron enlazar con la zona sublevada del Norte. En septiembre, Franco, convertido en Jefe del ejército del sur tras la muerte de Sanjurjo, decidió desviarse para ocupar Toledo0 y poner fin al cerco del Alcázar, donde resistían unos centenares de militares sublevados con sus familias, y a finales de octubre se hallaba ya a las puertas de Madrid. La conquista de la capital parecía inminente.

El 29 de octubre se decretó la movilización general. Se fortificaron los accesos y el interior de la ciudad mientras nacían consignas que se harían míticas como “No pasarán”0. El gobierno de republicano se trasladó a Valencia. A pesar de los ataques aéreos Madrid resistió, gracias también a la llegada de las primeras Brigadas Internacionales, de los carros rusos y de una columna anarcosindicalista de Barcelona al mando de Buenaventura Durruti. La resistencia de Madrid0 (noviembre-diciembre 1936) concluyó la fase denominada “guerra de columnas”, en la que las tropas republicanas estaban compuestas por columnas de milicias integradas por voluntarios de partidos y sindicatos.

1.2. Las batallas en torno a Madrid (diciembre 1936-marzo 1937).

Fracasado el intento de tomar Madrid, los sublevados emprenden maniobras envolventes para aislar Madrid, con el objetivo de cortar la comunicación con Valencia. Una primera maniobra produjo la batalla del Jarama0, en febrero de 1937 en que los sublevados fracasaron. En la batalla de Guadalajara, marzo de 1937, las tropas fascista italianas aliadas de Franco sufrieron una espectacular derrota a manos del Ejército Popular de la primera victoria republicana de gran resonancia.

Esta fase se caracterizó por la regularización de ambos ejércitos, especialmente el republicano, con la creación del nuevo Ejército Popular de y la militarización o disolución de buena parte de las milicias. Franco también militarizó sus cuerpos de voluntarios (requetés, falangistas…).

1.3. La ocupación del Norte (abril-octubre 1937).

Se inicio esta etapa con cierto equilibrio de fuerzas que, progresivamente se inclinó a favor de los nacionales. Durante la primavera y el verano de 1937 la actividad bélica se centró en la campaña del Norte. Franco pretendió conquistar la cornisa Cantábrico por su riqueza minera e industrial. Estaba aislado del resto de la zona republicana y contaba con escasas posibilidades de recibir ayuda. En junio se tomó Bilbao, en agosto Santander y en octubre Asturias.

A finales de marzo Mola, que controlaba Navarra y ya había tomado San Sebastián, desencadena el ataque a Vizcaya, con un ejército en el que juegan un gran papel los requetés carlistas, con sus magníficos fusiles alemanes, la artillería y aviación alemana e italiana, y tropas italianas (que acabarían cosechando una nueva derrota en Bermeo). El 26 de abril de 1937 la ciudad vasca de Guernica0 fue arrasada por la aviación nazi, por orden del general Franco. Fue el primer bombardeo aéreo de la historia sobre población civil (Picasso lo inmortalizaría como el símbolo de la agresión fascista contra población desarmada). Bilbao fue ocupada el 19 de junio, las industrias pasan intactas a los rebeldes.

Ofensivas republicanas. para aliviar la presión militar en el Norte, desencadenó en julio el ataque a Brunete (julio), cerca de Madrid, y más tarde a Belchite0 (agosto), junto a Zaragoza, pero no consiguió evitar que las tropas de Franco entrasen en agosto en Santander y, dos meses después, en Asturias.

Estas derrotas supusieron que una zona de extraordinaria importancia económica pasase a los sublevados. También que miles de personas huyeran de la región iniciando un verdadero éxodo hacia zonas todavía en manos de

1.4. El avance hacia el Mediterráneo (noviembre 1937-junio 1938)

A finales de 1937 todavía confía en ganar la guerra y se esfuerza por tomar la iniciativa. Para ello, intenta reformas en el ejército (se le dota de mandos profesionales, se integran cuadros procedentes de las milicias (Modesto, Líster, el Campesino…) y de las Brigadas Internacionales, y se coloca al frente del Estado Mayor a un gran técnico: Vicente Rojo, el defensor de Madrid. El nuevo ejército republicano desencadena diversas ofensivas, la más importante en Teruel0, donde tuvo lugar la una gran batalla (invierno de 1937-38), que llevó a la ocupación republicana de la ciudad. Pero en el mes de febrero de 1938, el ejército de Franco reconquistó Teruel0. Y aprovechando el desgaste sufrido por las tropas republicanas en la defensa de la ciudad, desencadenó la campaña del Bajo Aragón con la intención de alcanzar el Mediterráneo y dividir la zona republicana. En abril de 1938 logró el objetivo a la altura de Vinaroz. El territorio republicano quedó dividido en dos zonas, una de las cuales era Cataluña aislada del resto. Franco podía haber concentrado sus fuerzas en atacar Cataluña y quizá haber acabado con la guerra, pero prefirió continuar con la ofensiva hacia el sur (Castellón y Valencia) y hacia el norte (Lérida y sur de Tarragona).

1.5. Batalla del Ebro (julio-noviembre de 1938)0.

El avance de los sublevados quedó detenido cuando el ejército republicano, tras recibir nuevo armamento, reorganizó desde Cataluña sus unidades y desencadenó un poderoso ataque sobre el río Ebro en la provincia de Tarragona. Las autoridades republicanas eran conscientes de que la situación bélica era desfavorable. Su única esperanza era volver a unir las zonas fieles a

La batalla del Ebro0 fue uno de los mayores episodios militares de la guerra. Empezó el 25 de julio del 1938 con un ataque republicano entre Mequinenza y Amposta, cruzó el río y ocupó poblaciones como Ascó, Mora de Ebro, Flix, etc. Desde esta región avanzaron hacia el interior y se hicieron fuertes en Gandesa, donde lograron resistir durante meses.

Franco envió grandes refuerzos, incluidas la aviación alemana e italiana, y consiguieron detener el ataque. Luego contraatacó y, en noviembre, el ejército republicano tuvo que replegarse a la otra orilla del Ebro. Mientras el ejército de Franco avanzaba ocupando el sur de Tarragona y cruzando completamente el río Ebro en su desembocadura. El 16 de noviembre se dio por acabada la batalla con más de 100.000 muertos. El ejército republicano había sido derrotado y sus fuerzas mermadas y desorganizadas.

1.6. Ocupación de Cataluña0.

El 23 de diciembre inició Franco su ofensiva final en Cataluña. Ocupadas Lérida y Tarragona, Barcelona fue bombardeada, no por primera vez, a mediados de enero, y el día 26 cayó sin lucha. Una marea de exiliados avanzaba hacia el norte. Con la caída de Girona se produjo la huida hacia Francia de miles de refugiados, entre ellos todo el gobierno de , con Negrín su jefe de gobierno, y el presidente de Azaña, que ya no volvería a España. También cruzaron la frontera miembros de las Cortes, el gobierno de y sus parlamentarios, el gobierno vasco. Antes de la huida, el 1 de febrero de las diez y media de la noche –para evitar los bombardeos diurnos-, se había celebrado en el castillo de Figueres la última sesión de las Cortes republicanas.

1.7. El fin de la guerra (febrero-abril 1939)0

La única posibilidad de resistencia de se encontraba en la extensa zona Centro-Este-Sureste, que aún controlaba. El jefe de gobierno Juan Negrín había regresado de Francia e hizo un último esfuerzo para reorganizar el ejército y resistir en el territorio republicano. Febrero fue un mes dramático, por la lucha entre los partidarios (Negrín, presidente del Gobierno, y los comunistas) de continuar la lucha a todo trance con la esperanza de que estallara un conflicto en Europa que parecía inminente, y los partidarios de pactar (coronel Casado, general Miaja y algunos políticos socialistas como Julián Besteiro, y republicanos y anarquistas) con Franco una paz humanitaria. Pero Franco promulgó de Responsabilidades Políticas (responsabilidades desde 1934), que no daba esperanzas. En la región Centro ya no se combatió. El coronel Casado dio un golpe de Estado y negoció, en contra de las órdenes del Gobierno, una rendición incondicional. Las tropas de Franco entraron en Madrid el 28 de marzo sin la menor resistencia. El 1 de abril de 1939 Franco firmó el último parte0 de guerra: “En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. Españoles, la guerra ha terminado”.

2. La evolución política de la zona republicana y de la zona sublevada.

2.1. La zona republicana: la revolución contenida

La guerra originó, en la zona republicana, una situación compleja. Por un lado, parte de las fuerzas de izquierda vieron la ocasión de realizar sus anhelos de revolución social. Por otro lado, era necesario concentrar todos los esfuerzos en ganar la guerra porque una derrota suponía el fin de toda esperanza de cambio social.

El gobierno republicano de José Giral tomó las primeras medidas militares: disolvió el ejército tradicional y los cuerpos policiales. Entregó armas a las milicias de los partidos y sindicatos, y decretó la creación de batallones de voluntarios, en los que debían integrarse las milicias.

En el verano y otoño el poder del Estado sufrió un desplome casi total y fue sustituido por organismos revolucionarios dispuestos a imponer un nuevo orden. Así surgieron consejos, comités y juntas que se ocupaban de organizar las columnas de voluntarios para el frente, del orden público, de la economía etc. La revolución política, junto a la social, tuvo parte de su origen en la actitud tibia de las autoridades republicanas y en su negativa a entregar armas al pueblo cuando éste las pidió para combatir a los sublevados.

El alzamiento militar se intentó justificar con el argumento de que , gobernada por el Frente Popular, estaba preparando una revolución comunista, dirigida por los sindicatos obreros, que eliminaría la propiedad privada, la religión y el Estado para imponer un “soviet” al estilo ruso. Nada de ello tenía fundamento en la primavera de 1936 si bien el desorden era grande (huelgas, atentados, ocupación de tierras, actuación de bandas y enfrentamientos políticos) y estaba provocado tanto por las derechas como por las izquierdas.

Fue el alzamiento militar el que provocó, de inmediato, que en el territorio que permaneció fiel a se extendiera una revolución social de carácter colectivista0, que proponía cambiar el sistema de propiedad y destruir el poder del Estado. Este proceso fue llevado a cabo por el anarcosindicalismo (CNT y FAI), secundado, en parte, por tanto el PSOE como el PCE se mantuvieron fuera de esta acción y posteriormente se opondrían claramente. Se colectivizó la industria en Cataluña0 por el decreto de octubre de 1936 y las colectivizaciones agrarias se extendieron por Aragón, Valencia, y Andalucía. Muchos servicios también fueron colectivizados: transporte, abastecimiento, armas…0

En los primeros meses se desencadenó una respuesta popular espontánea contra todo lo relacionado con los llamados “facciosos”. , la burguesía, los propietarios y las clases acomodadas fueron objeto de una persecución, que escapó del control del poder republicano. Hubo asesinatos, los llamados “paseos”, detenciones ilegales en las checas (cárceles clandestinas), saqueos e incendios de iglesias y conventos, y requisas de bienes y propiedades particulares. Hubo incidentes graves: asesinatos de presos políticos de derechas en las cárceles Modelo de Barcelona y de Madrid, éstos ejecutados en Paracuellos0 del Jarama. También fueron asesinados políticos como José Antonio Primo de Rivera, fusilado en la cárcel de Alicante.

Formó gobierno el 5 de septiembre de 1936 con republicanos, socialistas, comunistas y en noviembre cuatro ministros anarcosindicalistas, algo sin precedentes en el mundo. Duró hasta mayo del 1937. Pretendió recomponer el poder del Estado y dirigir la guerra con nueva energía militarizando las milicias de los partidos y creando el Ejército Popular. Y tuvo serios problemas con los comunistas y los anarcosindicalistas que insistían en las colectivizaciones y se resistían a integrar sus milicias en el ejército regular.

Los problemas estallaron en mayo de 1937 (Hechos de Mayo0) en Barcelona donde se dio una lucha por el poder en Cataluña entre los anarquistas (CNT) y el POUM frente a los comunistas (PSUC), los partidos republicanos (ER), que controlaban , y gobierno central envió fuerzas a Cataluña para controlar el orden público. Derrota anarquista y disolución del POUM. Pero a Largo Caballero le faltaba la experiencia en asuntos internacionales y la energía necesaria para supervisar las operaciones militares, negociar con (única potencia dispuesta a vender armas a ), y convencer a Francia y R.U. para que apoyasen a muy debilitado y el partido socialista prefirió encontrar una solución con los comunistas.

Los comunistas tenían una gran influencia basada en la ayuda que prestaba a y en su control del ejército a través de los Comisarios Políticos. Largo Caballero dimitió y Negrín, socialista, presidió un nuevo gobierno con notable influencia comunista y con Indalecio Prieto como ministro de Guerra que acabaría dimitiendo al chocar con los comunistas. Negrín basó su política en dos direcciones: por un lado resistencia a ultranza, pero, por otro, buscar una salida negociada a la guerra: programa de los Trece Puntos (abril 1938). Franco no aceptó.

A partir de marzo de 1938 la vida era muy difícil en territorio republicano. Faltaban alimentos y abastecimientos básicos, los reveses militares eran continuos. Una parte de las fuerzas políticas empezó a pensar en la imposibilidad de la victoria. Negrín, con casi la única ayuda de los comunistas, insistía en la necesidad de la resistencia militar, con la esperanza de que el inicio del previsible conflicto en Europa entre las potencias democráticas y las fascistas aligerara sustancialmente la presencia alemana e italiana en España. Por ello se acuñó el lema “¡Resistir es vencer!”0

2.2. La zona sublevada: la creación de un Estado totalitario0

Los grupos políticos y sociales que habían apoyado el alzamiento militar no tenían un proyecto común que ofreciese coherencia política a la rebelión militar. El ejército se convirtió en la columna vertebral del nuevo régimen, llevó siempre la iniciativa política y fue encargado de organizar el nuevo Estado.

Se creó en Burgos de Defensa Nacional integrada por Mola, Franco, Queipo de Llano. Y presidía Cabanellas. Su misión era gobernar el territorio ocupado, pero sin jurisdicción en asuntos militares. Franco consiguió convertirse en el único interlocutor de Hitler y Mussolini. Y en octubre se le nombró Jefe del Gobierno de España0 y Generalísimo de los Ejércitos españoles. Desapareció de Defensa Nacional y apareció una Junta Técnica del Estado, con sede en Valladolid y en Burgos, dividida en Comisiones y mandadas por militares. El Cuartel General del Generalísimo se trasladó a Salamanca.

Enseguida empieza a actuar la propaganda nacionalista para configurar una justificación de un golpe contra un gobierno democráticamente elegido: la insurrección militar ha sido en realidad un Alzamiento Nacional contra una república marxista y antiespañola. , duramente perseguida en la zona republicana, termina de configurar la teoría que justifica la matanza: la guerra es una Cruzada para librar a España del ateismo.

Se prohíben todos los partidos políticos, excepto Falange y los requetés. En abril de 1937 se decretó la unificación de carlistas y falangistas y se creó el partido único Falange Española Tradicionalista y de las JONS. Franco era Jefe del Partido y Jefe del Estado.

En enero de 1938 desaparece y se forma el primer gobierno de Franco, en quien se concentran la jefatura del Estado y la presidencia del Gobierno, pasó a llamarse “Caudillo de España”. El nuevo Estado empezó a legislar.

El Fuero del Trabajo (marzo del ´38) sentó las bases de la organización corporativa del Estado y del sindicalismo vertical como una organización estatal que agrupaba a empresarios y trabajadores. Eran actos subversivos la huelga y las reivindicaciones colectivas. Leyes sobre imprenta y prensa para asegura el control ideológico del régimen sobre los medios de comunicación. Leyes favorables a : se derogó el matrimonio civil y el divorcio, culto religioso en la enseñanza y en el ejército, retribución estatal al clero…La ley de Responsabilidades políticas (febrero 1939) facultó tribunales mixtos (ejército, jueces, Falange) para condenar a personas vinculadas a partidos de izquierdas.

La construcción del Estado franquista fue acompañada de una violencia extrema que formaba parte de las directrices fijadas por los dirigentes de la sublevación y que comportó la aniquilación de los vencidos en los territorios que se ocupaban. Incluso personas relevantes fueron asesinadas, más que por su acción política, por lo que significaban como símbolos de (García Lorca, asesinado en Granada al comienzo de la guerra). Igualmente Franco hizo ejecutar a cuantos políticos del bando republicano cayeron en sus manos, así como militares contrarios al alzamiento.

La represión tuvo un carácter sistemático, planificado y fue ejercida por el ejército, o las autoridades políticas contra cualquier sospechoso de simpatizar con las izquierdas. Su intención era imponer un clima de “terror” que impidiese toda contestación. Una parte de los miles de ejecutados durante la guerra fueron enterrados en fosas0 comunes sin constancia de su desaparición.

LA DIMENSIÓN INTERNACIONAL DEL CONFLICTO0

La guerra se resolvió entre españoles, pero la intervención de potencias extranjeras fue un aspecto notable del conflicto. Sirvió para alargarlo, ya que el material bélico que había en España en 1936 era muy limitado. Los apoyos extranjeros respondieron a planteamientos ideológicos y de política internacional. Las democracias de Francia y Gran Bretaña impusieron la no-intervención, lo cual perjudicó sensiblemente a los republicanos.

La no intervención fue un compromiso de las potencias europeas para no enviar a España material militar durante la guerra civil. Se fraguó en Londres. Se consideró que ayudarles prolongaría la guerra y constituiría un peligro para la frágil paz europea. Francia con un gobierno Frente Popular aceptó el plan y lo promovió. Alemania e Italia, que apoyaban a los nacionales mediante empresa ficticias, lo apoyaron decididamente.

La ayuda alemana inicialmente se canalizó a través de compañías comerciales que enmascaraban el respaldo. La flota alemana entorpeció la ayuda que podía haber recibido , colaboró en el traslado del ejército de África a y neutralizó casi por completo a los buques republicanos. Pero la principal aportación alemana fue Sin el apoyo alemán hubiera sido muy difícil el triunfo de los sublevados. Además Alemania presionó al Comité de No Intervención para impedir que las democracias ayudasen a

La contribución italiana, aunque de mayor volumen que la alemana fue menos eficaz. Unos 100.000 italianos, voluntarios fascistas y también unidades completas del ejército regular italiano. El apoyo fue esencial en el paso del Estrecho y en avituallamiento al ejército rebelde.

La ayuda portuguesa fue de carácter logístico. Por la frontera pasó buena parte de la ayuda procedente de Alemania e Italia: puertos y aeropuertos portugueses a disposición de los sublevados. Además operó un cuerpo de voluntarios portugueses, unos 15.000, de cierta efectividad militar.

La política de No Intervención perjudicó a único Estado que colaboró de forma destacada fue ; además de la contribución de las Brigadas Internacionales0 y de la cooperación testimonial de México.

La Unión Soviética comenzó su contribución a la causa republicana en octubre tras valorar la debilidad de los trotskistas. A través de Barcelona facilitó abundante material: aviones y tanques más operativos que los italianos. Asesores militares e instructores para el manejo del material enviado. La ayuda se pagó en gran parte con las reservas de oro –unas 500 toneladas- del Banco de España.

Las Brigadas Internacionales eran cuerpos militares de voluntarios extranjeros compuestos por dirigentes obreros, miembros de partidos de izquierdas y algunos intelectuales. Su procedencia era diversa –Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos, Bélgica, Alemania, Italia, algunos países del este de Europa- y se consideraban luchadores antifascista. La movilización y organización correspondió a comunista (aunque muchos no eran comunistas). Aparecieron en España en el frente de Madrid en noviembre del ’36. En total unos 40.000, pero nunca más de 20.000 al mismo tiempo. Su efectividad militar fue básica en el frente de Madrid, pero su aportación no puede considerarse decisiva, aunque tuvo un gran impacto moral y psicológico.

LAS CONSECUENCIAS DE LA GUERRA0

“Nunca ha sabido nadie ni ha podido predecir nadie lo que se funda con una guerra; ¡nunca! Las guerras, y sobre todo las guerras civiles, se promueven o se desencadenan con estos propósitos, hasta donde llega la agudeza, el ingenio o el talento de las personas; pero jamás en ninguna guerra se ha podido descubrir desde el primer día cuáles van a ser sus profundas repercusiones en el orden social y en el orden político y en la vida moral…” (M. Azaña)

Las pérdidas económicas y humanas fueron enormes, comportó miseria y muerte para miles de personas y ocasionó profundos odios y rencores.0

Supuso la vuelta a una estructura agraria predominantemente agraria. Más de 180 núcleos urbanos sufrieron serios destrozos (250.000 viviendas). Se destruyó el 60% de las vías de comunicación (ferrocarriles, puentes, carreteras, etc.); el 80% del tejido industrial, sobre todo en el País Vasco y Asturias; además de destruir la ganadería u arruinar muchos campos de cultivo. Todo ello ocasionó el desabastecimiento y el hambre en las grandes ciudades como Madrid, Barcelona y Valencia.

Hubo que pagar el material de guerra, el recibido por los republicanos se pagó con las reservas de oro. El recibido por los nacionales con préstamos devueltos, más tarde, con materias primas y en efectivo. El endeudamiento fue de 350.000 millones de pesetas. La caída de la producción en todos los sectores se prolongó hasta 1950.

Se habla de un millón de muertos y si en ella se incluyen los 450.000 exiliados republicanos al término de la guerra, la cifra puede darse por buena. De todas formas, el número de victimas presenta diferencias notables según la fuente.

En enfrentamientos militares murieron cerca de 300.000 personas. En las limpiezas cometidas lejos del frente, unas 200.000: en la zona republicana fueron asesinados cerca de 50.000 personas, en la zona nacional entre 130.000 y 150.000 personas. “La gran diferencia entre estas cifras fue cualitativa: la diferencia de la intencionalidad. Las autoridades republicanas no tenían un plan de exterminio del oponente”. La mayor parte de las victimas de la zona republicana se produjeron en los cinco primeros meses, en una etapa en la que el Estado perdió virtualmente el monopolio de la fuerza. Los rebeldes, en cambio, tenían un plan: “Eliminar a quienes no pensaban como ellos”.

Al acabar la guerra, los presos sumaban unos 300.000, muchos murieron por las malas condiciones de las cárceles (el poeta Miguel Hernández). La mortalidad se centró sobre población joven y activa lo que agravó las consecuencias. Además descenso de la natalidad entre 1936-1939, generación vacía.

Los exiliados. Fueron 450.000 de los que volvieron unos 100.000. El resto quedó atrapado en muchos casos en Francia donde les sorprendió la guerra mundial y un nuevo calvario en los campos de concentración nazis. Otros cruzaron el Atlántico y se establecieron en México y Argentina. Especial importancia tuvo el exilio de un gran número de personajes de la cultura y el arte, que interrumpió una etapa de gran esplendor cultural. La ausencia de esa élite cultural y científica fue muy grave, por cuanto retrasó durante varias décadas el desarrollo de España (consecuencias culturales).

Se puso fin a la experiencia democrática y modernizadora que representó y se implantó un Estado autoritario, una larga dictadura personal de Franco, caracterizada por la represión, la falta de libertades y el desprecio por los derechos humanos. La represión ideológica y política impuesta desde el principio de la guerra se completa con de Responsabilidades Políticas de febrero de 1939, que con carácter retroactivo permite perseguir a todos que desde octubre de 1934 hubieran participado en la vida política, se suprimen partidos políticos y sindicatos, y las libertades democráticas. España queda aislada internacionalmente.

España se convierte en un desierto cultural, se destruye el esfuerzo de regeneración cultural y educativa de de Plata de la cultura española. Son ejecutados o destituidos más de la mitad de los maestros y profesores. Las élites científicas y artísticas murieron o marcharon al exilio. La cultura oficial dominada por la censura y la represión retrocedió.

Por último, el efecto moral. La guerra dejó marcadas a varias generaciones por el trauma del sufrimiento durante los tres años del conflicto, pero también por la represión posterior y la atmósfera de posbélica, un clima de revancha, de persecución y de imposición de una escala de valores unilateral, la de los vencedores, que prolongó durante muchos años la división y el enfrentamiento entre españoles.

Tras la guerra, los terratenientes, el Ejército y se convierten en sectores hegemónicos de la sociedad franquista. Se restablece la autoridad en las empresas. En las zonas republicanas se reabren negocios, y surgen otros nuevos en manos de la mano de gentes avispadas que se establecen en la zona recién conquistada. Los excombatientes del bando nacional serán premiados con puestos en y concesiones a sus negocios.

LA GUERRA CIVIL EN CASTILLA Y LEÓN

1. Triunfo de la sublevación militar en Castilla y León:

Integrada en 1936 dentro de la VI y VII divisiones militares, la VI división militar con capital en Burgos, incluía la parte oriental de la actual Castilla y León, además del País Vasco y Santander. En Burgos el general Batet, fiel al gobierno de la República, pierde el control de la situación ante la agitación de los cuarteles y la actuación de hombres de confianza de Mola, como el coronel Moreno. En Palencia hay un conato de resistencia pero es vencida de inmediato. La situación del País Vasco y Santander es contradictoria, Camilo Alonso Vega consigue el control de Vitoria pero el resto (Guipúzcoa, Vizcaya y Santander) permanecen fieles a la República.

La VII división militar con cabecera en Valladolid, incluye Zamora, Salamanca, Segovia, Ávila y Cáceres. El general Molero, fiel al gobierno de la República, será igualmente desplazado, el encargado de coordinar la sublevación será Saliquet. El día 18 de julio tiene lugar en Valladolid un doble movimiento: elementos civiles ocupan los edificios clave de las comunicaciones de la ciudad. Los militares (Saliquet, Ponte, Uzquiano) le arrebatan el mando al general Molero. A media tarde de este día entran en Valladolid, encabezados por Onésimo Redondo, los falangistas vallisoletanos, encarcelados en la prisión en Ávila meses antes. La VII región estaba también en poder de los sublevados, con un frente al Sur: el Guadarrama, con su punto más duro en el Alto del León (21 de julio a 15 de agosto del 36).

2. Castilla y León, el centro de la España Nacional durante la Guerra.

2.1 Los núcleos de decisión: Burgos, Salamanca y Valladolid

Franco va concentrando en sus manos todos los poderes. Las sedes de estos poderes en manos de Franco residen en las tres capitales castellanas a lo largo de la contienda: Burgos es la sede de la Junta Técnica del Estado, un gobierno embrionario con funciones puramente administrativas. Salamanca es la sede del cuartel general de Franco (instalado en el palacio episcopal) auténtico poder real. Valladolid en lugar más secundario, es el núcleo de las JONS, y donde tienen lugar importantes reuniones falangistas.

2.2 Los campos de concentración:

En Castilla y León se sitúan la mayoría de los campos de concentración de la zona nacional. Hay 6 campos de concentración, situados en diferentes provincias, generalmente ubicados en monasterios o cuarteles: en Valladolid (el monasterio de la Santa Espina, Medina de Rioseco), en Burgos (Aranda de Duero y Miranda de Ebro, el más importante de todos), en León (Monasterio de San Marcos). En estos campos estaban recluidos presos de Castilla y León pero también de las demás provincias y regiones a medida que iban siendo tomadas por el ejército nacional.

3. La vida en la retaguardia: dura represión contra los republicanos.

NOVELAS:

Mª DUEÑAS: El tiempo entre costuras. (2009). El hilo conductor de la trama de la novela es ficción, pero el trasfondo es fielmente histórico y algunos personajes existieron.

E. MENDOZA: Riña de gatos. José Antonio y los falangistas en el Madrid del 1936.

CONCEPTOS: Guerra Civil. “No intervención”. Brigadas Internacionales. Decreto de unificación. Cruzada. Represión. Franco. Mola. Sanjurjo. Largo Caballero. Negrín. Legión Cóndor. Coronel Casado. 18 de julio de 1936. 1 de abril de 1939. POUM, FET y de las JONS…

Alzamiento: nombre que los sublevados dieron al golpe militar para justificar que la rebelión armada era un levantamiento (alzamiento) contra el desorden y el comunismo, en defensa de la patria.

Nacionales: término con el que se designan a si mismo los sublevados, para realzar su ideología nacionalista.

Milicianos: integrantes de las milicias, grupos de civiles voluntarios armados que defendieron

Colectivización: proceso de transferir a los trabajadores el control y la propiedad de los bienes y medios de producción.

POUM: partido obrero marxista español, fundado en 1935, cercano al trotskismo y enfrentado al estalinismo y a la idea de que todos los grupos comunistas debían supeditarse a los intereses de la URSS. A partir de 1936 defendió una postura radical próxima a las posiciones de la CNT.

PREGUNTAS: Sintetice las causas de la guerra civil española. Analice la participación extranjera en la guerra civil española. La evolución política en los dos frentes (zona republicana, zona nacional). Sintetice las etapas de la guerra. Consecuencias de la guerra civil española.

Las CAUSAS de la guerra civil son varias y arrancan mucho antes del golpe de estado del 18 de Julio:

  1. Causas estructurales

    2.  Causas coyunturales

     3. Causas inmediatas

Sublevación militar ¿Qué hizo la República? Santos Juliá en EL País

Pese a disponer de información policial sobre los preparativos golpistas, el Gobierno no supo qué camino tomar tras la sublevación. Cuando los partidos se dieron cuenta de que un Ejecutivo de unidad era indispensable, los rebeldes controlaban ya más de la mitad del territorio español

http://www.elpais.com/especial/aniversario-sublevacion-militar/republica-frente-rebelion-militar.html

Textos de la Guerra Civil española

1. Circular preparatoria del alzamiento
Tan pronto tenga éxito el movimiento nacional, se constituirá un Directorio, que lo integrará un presidente y cuatro vocales militares (…) El Directorio ejercerá el poder en toda su amplitud; tendrá la iniciativa de los Decretos-Leyes que se dicten (…) Dichos Decretos-Leyes serán refrendados en su día por el Parlamento Constituyente elegido por sufragio, en la forma que oportunamente se determine (…).
Los primeros Decretos-Leyes serán los siguientes: a) Suspensión de la Constitución de 1931. b) Cese del Presidente de la República y miembros del gobierno (…) d) Defensa de la Dictadura Republicana (…) f) Disolución de las actuales Cortes (…).
El Directorio se comprometerá durante su gestión a no cambiar el régimen republicano, mantener en todo las reivindicaciones obreras legalmente logradas (…) y adoptar cuantas medidas estimen necesarias para crear un Estado fuerte y disciplinado.
General Mola. Documento de circulación clandestina. (Archivo Histórico Militar).

Cuestiones:

2. Dos visiones diferentes de llevar la guerra: los “hechos de Mayo”

( … ) a) Rápida formación del Ejército Regular. El cumplimiento de esta tarea exige la absorción completa de los restos que aún subsisten de unidades militares espontáneas, milicias sindicales y de partido, en las unidades disciplinadas, orgánicas del ejército único (…) Armamento e instrucción militar general y especial. Férrea disciplina revolucionaria de guerra. (…) g) (…) educar al pueblo en el odio y la intransigencia hasta el exterminio contra el fascismo nacional y extranjero que invade y arrasa con sus armas nuestro país y que traiciona la retaguardia, pero también contra sus agentes disfrazaros de revolucionarios que actúan en el seno de las organizaciones-antifascistas.

Resolución del Pleno del Partido Comunista de España (mayo de 1937).

La contrarrevolución tiene un plan. Los reformistas del PSUC lo han llamado “Plan de la victoria”. Etapas de este plan son los hechos sucedidos últimamente (…) Desarme de los trabajadores en medio de la calle. Y ayer por la tarde, asalto armado al edificio de la Telefónica de la Plaza Cataluña (…) Preparativos del ataque a fondo contra las conquistas de la revolución. Pero la respuesta proletaria no ha podido ser más contundente. Miles de trabajadores han salido a la calle con las armas bajo el brazo. Las fábricas, los talleres, los almacenes han parado la producción. Las barricadas de la libertad han vuelto a surgir en todos los lugares de la ciudad.

Resolución del Comité electivo del POUM (mayo de 1937).

Cuestiones:

3. Decreto de unificación de Falange y los tradicionalistas

Decreto nº 255
Una acción de gobierno eficiente (. .. ) exige supeditar al destino común la acción individual y colectiva de todos los españoles (.. ,)
Llegada la guerra a punto muy avanzado y próxima la hora de la victoria, urge acometer la gran tarea de la paz, cristalizando en el Estado nuevo el pensamiento y estilo de nuestra Revolución Nacional (.,.)
Esta unificación que exijo en el nombre de España y en el nombre sagrado de los que por ella cayeron -héroes y mártires- (…) no quiere decir ni conglomerado de fuerzas ni mera concentración gubernamental, ni unión pasajera (. .. ) No cerramos el horizonte a la posibilidad de instaurar en la Nación el régimen secular que forjó su unidad y su grandeza histórica (…)
Por todo lo expuesto, DISPONGO:
Artículo Primero: Falange Española y Requetés, con sus actuales servicios y elementos, se integran, bajo Mi Jefatura, en una sola entidad política de carácter nacional que, de momento, se denominará Falange Española Tradicionalista y de las JONS (…)

Dado en Salamanca a diecinueve de abril de 1937.

Francisco Franco.

Cuestiones

4. La posición de la Iglesia

El 27 de febrero de 1936, a raíz del triunfo del Frente Popular, el Komintern ruso decretaba la revolución española y la financiaba con exorbitantes cantidades. El 1 de mayo siguiente, centenares de jóvenes postulaban públicamente en Madrid “para bombas y pistolas, pólvora y dinamita para la próxima revolución”, hasta el punto de que, al estallar la guerra, contaban con 150.000 soldados de asalto y 100.000 de resistencia. ( … )
La guerra es, pues, como un plebiscito armado. La lucha blanca de los comicios de febrero de 1936, en que la falta de conciencia política del gobierno nacional dio arbitrariamente a las fuerzas revolucionarias un triunfo que no habían logrado en las urnas, se transformó, por la conciencia cívico-militar, en la lucha cruenta de un pueblo partido en dos tendencias: la espiritual, del lado de los sublevados, que salió a la defensa del orden, la paz social, la civilización tradicional y la patria, y muy ostensiblemente, en un gran sector, para la defensa de la religión; y de la otra parte, la materialista, llámese marxista, comunista o anarquista, que quiso sustituir la vieja civilización de España, con todos sus factores, por la novísima “civilización” de los soviets rusos. ( … )
Carta colectiva del episcopado (l de julio de 1937).

Cuestiones
a) Sintetiza la posición colectiva del episcopado español durante la Guerra Civil y los argumentos que se esgrimen.
b) Relaciona esta postura con las relaciones República e Iglesia antes de estallar el conflicto.
e) Infórmate sobre si hubo unanimidad respecto al apoyo eclesiástico a los sublevados.