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La península Ibérica en la Edad Media: Los Reinos Cristianos (Siglox VIII-XIII)

TEMA 3 EN : LOS REINOS CRISTIANOS (SIGLOS VIII-XIII)0

Con la mayor parte de Península ocupada por los musulmanes, poco a poco, en el norte, se fueron gestando nuevos condados y reinos cristianos.

ORIGEN Y EVOLUCIÓN DE LOS PRIMEROS NÚCLEOS CRISTIANOS DE RESISTENCIA. EL NACIMIENTO DE LEÓN Y DE CASTILLA.

El origen de los reinos cristianos peninsulares hay que buscarlo en los primeros núcleos de resistencia, que surgen en las montañas del Norte, frente al avance musulmán. Inicialmente los territorios que quedan fuera de la dominación musulmana solo buscan mantener su independencia y formas de vida, como lo habían hecho sus antepasados frente a romanos y visigodos. A lo largo de los siglos VIII al X, estos núcleos de resistencia se van transformando en reinos. Es una etapa de predominio musulmán sobre en todos los niveles. Los núcleos cristianos del norte. Introducción (1:49) http://www.youtube.com/watch?v=X5r5M6AoTuU

1. Origen y evolución de los primeros núcleos cristianos de resistencia

1.1. El núcleo occidental: el reino astur

Es el primer núcleo político cristiano que se crea. Situado en la zona cantábrica, tiene como origen la batalla de Covadonga (722) en la que gentes astures, dirigidas por un jefe local, Pelayo (podía ser cántabro, astur o un noble godo huido), derrotan a los musulmanes que los persiguen. Esta victoria, una escaramuza sin importancia desde el punto de vista de Al-Ándalus, da una gran fuerza moral a los cristianos que aclaman a Pelayo como un gran caudillo.

Covadonga (1:19) http://www.youtube.com/watch?v=sbJwVCSHJWY

En el S VIII, los sucesores de Pelayo adoptan el título de reyes y se preocupan por consolidar el reino. La llegada de nobles godos huidos, junto con sus familias y colonos da al nuevo Estado una clara influencia visigoda. Los primeros monarcas establecen su capital en Cangas de Onís. Alfonso I (739-757) en sus correrías por el valle del Duero, atrae hacia Asturias a la población cristiana que habitaba esas tierras y extiende sus dominios por el Oeste, hacia Galicia, y por el Este, hacia el País Vasco.

Alfonso II (791-841) traslada la corte a Oviedo. Restablece la legislación visigoda (el Fuero Juzgo) como norma jurídica de su reino. Establece relaciones con Carlomagno, rey de los francos. Impulsa el cristianismo e independiza la iglesia astur del arzobispado de Toledo. Los supuestos restos del apóstol Santiago, hallados en tierras de Galicia, pronto se convierten en veneradas reliquias, y Santiago en santo protector en la lucha contra los infieles. Los monarcas potencian su veneración por razones no solo religiosas, sino también económicas. El Camino de Santiago se convirtió en la vía de entrada de nuevas ideas, costumbres y mercancías de distintos puntos de Europa. Por él se expandieron también el Románico y el Gótico que triunfaban en Europa. Asimismo el flujo de viajeros favoreció el desarrollo de actividades artesanales y comerciales y el florecimiento de nuevas y prósperas ciudades.

En el siglo IX, el crecimiento demográfico de las montañas hace necesario la expansión del reino Astur más allá de la cordillera Cantábrica, hacia las llanuras de la cuenca del Duero, despobladas tiempo atrás. Alfonso III (866-910), a finales del siglo IX lleva la frontera hasta las márgenes del río Duero. El éxito de esta expansión se debió a los problemas internos de Al-Ándalus. El reino astur se va convirtiendo en un estado sólido con una monarquía cuya autoridad estaba muy reforzada por el espíritu de cruzada frente a los musulmanes.

1.2. Los núcleos cristianos del oriente peninsular: Pamplona, Aragón y condados catalanes

Navarra, Aragón, Cataluña (3:44) http://www.youtube.com/watch?v=Xewzgc1BpQA

El origen de estos reinos y condados se encuentra en la creación, por el emperador franco Carlomagno, de la llamada Marca Hispánica. En el siglo VII, este monarca realizó varias expediciones contra Al-Ándalus, consiguiendo en el 778, el control de diversas ciudades, como Pamplona, Jaca, Girona y Barcelona, pero fracasó en su intento de dominar Zaragoza. Ante la necesidad de proteger la frontera de su reino frente a los musulmanes, constituyó una franja fuertemente fortificada (marca) a lo largo del Pirineo, que fue dividida en condados y gobernada por condes dependientes del rey franco. De este modo, las relaciones feudovasalláticas que caracteriza el feudalismo se expandieron por estos territorios.

El proceso de expansión de los reinos cristianos se detiene hacia mediados del siglo X por dos razones. En primer lugar, la ampliación del territorio cristiano exige la colonización, poblamiento y fortificación de las nuevas tierras. En segundo lugar, Al-Ándalus recupera su poder militar en la época de Almanzor, iniciando ataques muy agresivos hacia los reinos cristianos.

2. El nacimiento de León y de Castilla

Reino astur. Nacimiento de León. (6:48) http://www.youtube.com/watch?v=sbJwVCSHJWY

El nacimiento de León y de Castilla está vinculado al desarrollo histórico del reino de astur-leonés ya que las acciones de conquista y repoblación dirigidas por los reyes astures sobre la cuenca del Duero, son decisivas para la configuración histórico-territorial de nuestra región. Este proceso tiene lugar a lo largo de los siglos VIII, IX y X.

A comienzos del siglo X, el reino astur pasa a denominarse astur-leonés o simplemente Reino de León, debido a que su capital, se traslada de Oviedo a León. Desde el comienzo reivindican el papel de sucesores del reino visigodo. En este siglo, pese a victorias cristianas frente a los musulmanes como la batalla de Simancas (939), el avance cristiano se detiene en el río Duero. Los ejércitos de Almanzor destruyen villas y poblaciones surgidas al sur del río Duero, en lo que se conoce como Extrema Durii, tierras peligrosas por su proximidad a zonas de asentamiento musulmán. Durante la segunda mitad del siglo X, el reino de León vive etapas muy duras con disputas dinásticas casi continuas y rebeliones de los grandes señores, sobre todo de los más alejados, que tratan de ganar autonomía frente a la autoridad del rey.

Nacimiento de Castilla (3:17) http://www.youtube.com/watch?v=12E7R4i5EEI

La primera mención documental del término Castilla aparece en el año 800 para referirse a una pequeña comarca situada al Norte de la actual provincia de Burgos. Aunque estos territorios de la primitiva Castilla se consideran parte del reino astur, predomina en ellos el poder de los jefes locales, como lo demuestra la existencia de condes al servicio de los reyes astures. Castilla, en sus orígenes, es la frontera oriental del reino de León frente al peligro musulmán en el alto valle del Ebro. Territorio repoblado por cántabros y vascones (Siglos IX y X), sus habitantes son campesinos libres, dueños de pequeñas propiedades de tierra (alodios) que ocupan, repueblan y defienden el territorio al mismo tiempo. A comienzos del siglo X, esta zona oriental del reino leonés está dividida en condados. En la 2ª mitad S X el conde Fernán González unifica a todos estos condados bajo su autoridad, creando el condado de Castilla, en la práctica independiente de León, y lo transmite a sus herederos. Durante el primer tercio del siglo XI, Castilla pasa a formar parte de los dominios del monarca Sancho III el Mayor de Navarra. Su hijo Fernando hereda el condado de Castilla y lo transforma en reino en 1035, integrando poco después bajo su corona también al reino de León. La unión de los reinos de León y Castilla bajo una misma corona pasa a llamarse Corona de Castilla.

3. La consolidación de los reinos: evolución política de los reinos cristianos (XI-XIII)

Con el paso del tiempo los pequeños núcleos cristianos del norte fueron convirtiéndose en poderosos reinos. El siglo XI bajo el reinado de Sancho III el Mayor (1000-1035), el Reino de Pamplona conoció su máxima expansión territorial al anexionarse los condados de Sobrarbe, Ribagorza, Aragón y Castilla. También hizo vasallos suyos a los reyes de León y a los condes de Barcelona. Sus posesione se extendieron desde la zona del Pisuerga a la del Ribagorza.

Pero entre los siglos XI y XII experimentan profundas transformaciones debido a tres factores:

Al finalizar el siglo XIII los reinos cristianos abarcaban toda , excepto el reino musulmán de Granada, y presentaban una división política que se mantendría hasta el final de : Castilla (Castilla y León), Aragón (Aragón, Cataluña, Valencia y Baleares), Portugal y Navarra.

EXPANSIÓN Y FORMAS DE OCUPACIÓN DEL TERRITORIO. MODELOS DE REPOBLACIÓN Y ORGANIZACIÓN SOCIAL.

Al proceso de expansión territorial, fruto de la ocupación militar del territorio de Al-Ándalus por los cristianos, se conoce como Reconquista. La expansión y ocupación del territorio de Al-Ándalus va acompañada del asentamiento de población cristiana, lo que se conoce como Repoblación.

1. Expansión territorial de los reinos cristianos (siglos XI-XIII). Las etapas de

se inicia, para unos en el siglo VIII, para otros a partir del siglo XI y termina en 1492 con la toma de Granada. Pese a los esfuerzos de algunos de los reinos cristianos por presentarse como “sucesores” de los visigodos (reino Astur-leonés), la mayoría de los reinos que ocupan militarmente territorios de Al-Ándalus nacen siglos después de la invasión islámica, y no pretenden restaurar la situación anterior al 711 (el reino visigodo), siendo este avance cristiano una verdadera conquista y no una restauración o reconquista.

No obstante, la expresión “reconquista” se utiliza ampliamente entre los historiadores, tanto en España como en el extranjero, y con ella se sugieren dos ideas complementarias: la de un territorio que había que liberar del dominio extranjero; y la de un combate por la fe, pues los invasores eran vistos como infieles por quienes se oponían a ellos. Ambas concepciones justificaban la “recuperación” para la cristiandad de los territorios “usurpados” por los musulmanes.

Punto de partida: La ocupación del Duero

Si se prescinde del triunfalismo de las crónicas cristianas, que magnificaron la batalla de Covadonga (722) hasta convertirla en la providencial victoria que inició , la realidad es que durante los siglos IX y X los avances cristiano se limitaron a la ocupación de territorios casi vacíos, como la cuenca del Duero.

1. 1. La expansión territorial de los siglos XI y XII

Si hasta mediados del siglo XI, la superioridad militar y económica del Califato de Córdoba limitó los avances territoriales de los reinos cristianos del norte. Será a partir de la descomposición del Califato en reinos de taifas (1031) cuando aquellos se vieron con fuerzas para atacar las tierras andalusíes de forma sistemática. Las taifas intentaron detener el avance cristiano comprometiéndose a entregar una cantidad anual de oro y objetos preciosos: las parias. Con estos ingresos los reinos cristianos reforzaron su poder militar, construyendo nuevos castillos y fortificaciones y dispusieron de un mayor número de guerreros para lanzarse a la conquista de Al-Ándalus.

Fernando I (1037-1065), primer rey de Castilla y León, ocupó y repobló los territorios despoblados al sur del Duero, llegando hasta Ávila, conquistó Coimbra y obligó a diversos taifas musulmanes a pagarle tributos. Entonces el Reino de Castilla y León se convirtió en un Estado fuerte y pasó a dominar la ofensiva contra Al-Ándalus. Alfonso VI (1072-1119) Juramento de Santa Gadea (5:07) http://www.youtube.com/watch?v=Xewzgc1BpQA continuó la expansión y consiguió la ocupación de Toledo (1085), que capituló a cambio de que se respetaran los bienes y la religión de sus habitantes. Tras esta victoria Alfonso VI se proclamó emperador de todas las Españas. La capitulación de Toledo permitió la conquista de poblaciones situadas entre el Sistema Central y el Tajo. El Cid toma Valencia (0:45) http://www.youtube.com/watch?v=WJYzKbcs7D8 *. D*ice la leyenda que ganó su última batalla después de muerto. Los almorávides sitian Valencia, obligando a su evacuación por parte de los cristianos, quienes, según la leyenda, colocan el cadáver embalsamado del Cid en su caballo y lo hacen salir al frente de las tropas; los musulmanes huyen despavoridos… la peli es un poco antigua. El Cid vence después de muerto (3:12) http://www.youtube.com/watch?v=qcTihSzxxI4

El avance de los reinos cristianos atemorizó a los monarcas musulmanes que llamaron en su auxilio a los guerreros de un imperio islámico del norte de África: los almorávides. Entre los años 1086 y 1109, los ejércitos almorávides entraron varias veces en y derrotaron a los reyes cristianos, consiguiendo frenar su avance a finales del siglo XI. En el año 1140, el dominio de los almorávides se debilitó y, hacia el 1146, llegaron los almohades, otro imperio islámico del norte de África. La derrota de Alfonso VIII de Castilla por los almohades en Alarcos (1195) frenó temporalmente la conquista cristiana.

En la zona oriental, el último rey de Pamplona y Aragón, Alfonso I el Batallador (1104-1134) contuvo a los almorávides y dio un gran impulso a la conquista avanzando sobre los territorios de la taifa musulmana de Zaragoza y engrandeciendo el reino con las poblaciones de Zaragoza, Tudela, Tarazona y Calatayud. Por su parte, el conde de Barcelona Ramón Berenguer IV, completó la conquista del territorio catalán con la ocupación de Tortosa (1148) y de Lleida (1149). Más adelante, el rey de de Aragón Alfonso II acabó la ocupación de la taifa zaragozana con la conquista de Caspe y la fundación de Teruel (1171).

1. 2. La gran expansión del siglo XIII

El inicio de la gran expansión cristiana hay que situarlo en la victoria sobre los almohades en las Navas de Tolosa (1212), donde lucharon coaligados los reyes de Castilla, Aragón, Portugal y Navarra, y que abrió el camino hacia el valle del Guadalquivir. La batalla de las Navas de Tolosa (2:35)

Entre 1226 y 1249, el Reino de Portugal completó su expansión territorial al alcanzar el Algarbe. Por su lado, Castilla relanzó sus conquistas hacia el sur con el rey Fernando III el Santo, que había unificado definitivamente a leoneses y castellanos en un único Reino de Castilla (1230). Este monarca consolidó la presencia castellana en y Extremadura, se anexionó la taifa de Murcia y ocupó Andalucía (Córdoba en 1236, Jaén en 1246 y Sevilla en 1248) con la excepción del Reino de Granada.

Desde entonces, la conquista militar se estabilizó y a mediados del siglo XIV sólo se tradujo en el control de Gibraltar, tras la victoria de Alfonso XI de Castilla sobre los benimerines (1340), y en la toma de Algeciras (1344). A partir de aquel momento, Al-Andalus quedó reducido al Reino de Granada cuya larga pervivencia (1238-1492) se debió a la habilidad diplomática, al pago de las parias y a su potencial económico y cultural.

Cerrada la posibilidad de extenderse hacia el norte (Occitania y Provenza) en el Tratado de Corbeil (1258) en el que Jaime I cedió todos los derechos en Occitania a Luís IX de Francia, de Aragón orientó su expansionismo hacia los territorios de Al-Andalus y el Mediterráneo. El forjador de esta nueva política fue Jaime I el Conquistador (1213-1276), que expulsó a los musulmanes de Mallorca (1229), Valencia (1238) y Denia (1245). Sus conquistas le permitieron afianzar su protagonismo político, atender a las necesidades del comercio marítimo barcelonés y canalizar las aspiraciones de la nobleza aragonesa con la conquista del interior valenciano.

El desarrollo comercial empujó a los monarcas aragoneses a realizar una política expansionista hacia el Mediterráneo, orientada a la consecución de enclaves estratégicos desde los que defender las rutas comerciales. La expansión se inicio a finales del siglo XIII, cuando Pedro el Grande ocupó Sicilia, y a principios del siglo XIV con la ocupación de Cerdeña por Jaime II. Más adelante una expedición de mercenarios, los almogávares, llegaron a controlar los ducados de Atenas y Neopatria, que se mantuvieron vasallos de Aragón hasta finales del siglo XIV. Ya en el siglo XV, Alfonso el Magnánimo conquistó el reino de Nápoles (1442).

2. Los modelos de Repoblación

La conquista militar de Al-Ándalus fue acompañada de la repoblación de las tierras ocupadas, lo cual influyó en la posterior estructura de la propiedad y en el desarrollo social de los reinos peninsulares. A grandes rasgos se dieron tres modelos repobladores:

El sistema de repartimiento se aplicó también al valle del Guadalquivir y al litoral levantino (de Castellón a Murcia). Entonces, la mayor parte del territorio fue repartido en forma de grandes latifundios a los nobles, los clérigos y las órdenes militares que habían ayudado en las campañas. En las zonas ocupadas por el rey de Aragón (Valencia, Baleares) se empleó un sistema similar, pero en el que, a diferencia de Castilla, la mayoría de musulmanes permanecieron en dichos territorios y pudieron conservar su religión y sus leyes (mudéjares).

3. La organización social.

Los reinos hispánicos medievales presentaban una organización socioeconómica similar, basada en la sociedad estamental y en una economía de base agraria, aunque ya con crecimiento urbano.

3.1. La feudalización de la sociedad

A pesar de que algunos historiadores han negado la existencia en medieval de un feudalismo equiparable al de otros lugares de Europa (y específicamente en Francia) actualmente se admite que la sociedad hispánica fue adquiriendo rasgos claramente feudales a medida que avanzaba la conquista de Al-Ándalus. El feudalismo se implantó rápidamente en la zona de influencia franca (Marca Hispánica), como fue el caso de los condados catalanes. Hacia el siglo XI, la necesidad de proteger el territorio llevó a los nobles a prescindir de la autoridad de los condes, a organizar sus propias fortalezas y ejércitos y a recaudar impuestos. Además, convirtieron su cargo, con las posesiones que comprendía en hereditario. Paralelamente muchos campesinos, que hasta aquel momento eran libres y propietarios de sus tierras, se pusieron bajo la protección de un señor y se convirtieron en siervos, quedando obligados al pago de unas rentas y al cumplimiento de unos derechos señoriales.

En otros territorios peninsulares, aunque el proceso de feudalización no siguió tan claramente el ejemplo francés, se produjo la consolidación de las instituciones feudovasalláticas, Se crearon múltiples señoríos laicos y eclesiásticos, aunque se desarrollaron en diferentes estadios según las zonas. Igualmente la situación del campesino se hizo cada vez más dependiente, a partir de la formación de señoríos en las tierras ocupadas tras el desalojo musulmán. El otorgamiento de tierras al campesino para promover su asentamiento no significa que esta situación se mantuviera inalterable a lo largo de los años. La necesidad de protección hizo que muchos campesinos libres evolucionasen hacia un régimen de dependencia que los acabó convirtiendo en siervos.

De este modo, en el siglo XII, prácticamente terminada la conquista de Al-Ándalus, toda la península Ibérica estaba regida por una red de relaciones señoriales en las que los nobles obtenían rentas de sus propiedades y ejercían derechos jurisdiccionales mientras los campesinos, aunque ejercían el dominio útil de la tierra, se encontraban sometidos a la jurisdicción señorial.

3.2. Los grupos sociales.

La sociedad medieval se articulaba en tres estamentos: la nobleza y el clero, estamentos privilegiados que basaban su poder en la posesión de la tierra, la exención de impuestos y en leyes especiales, y el estado llano formado por el campesinado y la incipiente burguesía de las ciudades.

4. Las bases económicas de la España medieval.

La ganadería pasó a convertirse en el factor fundamental del desarrollo económico de de Castilla. La ganadería ovina de raza merina, que producía una lana de gran calidad que tenía mucha demanda en Europa, impulsó el enriquecimiento de los grandes propietarios de grandes (órdenes militares, monasterios, concejos y nobles) a costa de los agricultores que vieron como se frenaba el crecimiento de la producción agrícola, fundamentalmente cerealística. Para promover la ganadería se creó el Honrado Concejo de (1273), una institución que reunió a los ganaderos con el fin de organizar la trashumancia y de conseguir las cañadas, es decir, el privilegio de paso de los rebaños, libertad para pastar en todo el territorio, castiga a todo el que atentase contra los pastores, exención de pagar montazgos y pontazgos. Los reyes acostumbraban a favorecer a los nobles de la asociación en las disputas y conflictos con los agricultores, ya que durante la migración de las ovejas a menudo se descarriaban y destrozaban campos de cultivo

Esta actitud de los reyes obedecía a intereses económicos, puesto que casi todas las ganancias de la ganadería se debía loa exportación de lana a la próspera industria de paños de Inglaterra y de los Países Bajos. Su comercio se concentraba en Burgos, y desde allí se transportaba a los puertos cantábricos para embarcar hacia Flandes. Todo ello reactivó la vida comercial de Castilla donde se crearon importantes mercados y ferias como la de Medina del Campo.

De este modo Castilla mantuvo una economía exterior basada en la exportación de materias primas (lana castellana, hierro vasco) y en la importación de productos manufacturados. El predominio de la exportación lanar perjudicó el desarrollo de las manufacturas castellanas y de la agricultura, aquellas fueron privadas de la mejor lana para sus talleres, aunque alcanzó cierto renombre la industria de paños en ciudades como Cuenca, Béjar, Zamora, Ávila y Segovia que se dedicaba al mercado local y tenía que soportar la competencia de las manufacturas importada de los Países Bajos. Esta situación obstaculizó el nacimiento de una burguesía que pudiese servir de contrapeso al pujante poder de la nobleza.

LAS TRES CULTURAS PENINSULARES

Durante esta larga coexistencia y hasta la desaparición definitiva del reino nazarita, se produce un desarrollo separado de los tres mundos culturales que conviven en : el cristiano, el musulmán y el judío. Esta coexistencia a la larga produjo un intercambio de influencias, sobre todo de la cultura musulmana, la más avanzada del momento, hacia la cultura cristiana.

El rasgo más sobresaliente del panorama cultural de es su carácter plural: la existencia de mudéjares en los territorios cristianos y de mozárabes en los musulmanes, así como de judíos en unos y otros, propició el contacto frecuente y el intercambio de conocimientos entre las tres culturas, más allá de las diferencias religiosas o las rivalidades políticas y militares.

En cristiana medieval fue (los monasterios) quienes preservaron y transmitieron la cultura, sobre todo mediante la copia y la conservación de libros. Fuera del clero solo algunos nobles o altos funcionarios sabían leer y escribir, y tenían algún libro. La situación era, por tanto, muy diferente a la de islámica. Al-Andalus fue la vía de transmisión a Occidente de la ciencia griega y de gran parte de la hindú, que había sido recuperada y enriquecida por los árabes (Al-Andalus hizo la difusión al mundo cristiano del actual sistema de numeración – de origen indio, y basado en el valor posicional de la cifra y la utilización del cero- mucho más simple y operativo que el romano).

El puente cultural entre el mundo islámico y la cristiandad fueron los centros de traducción del árabe, que surgieron de forma espontánea en diferentes ciudades, especialmente de Italia y de

En Toledo a comienzos del siglo XII se creó la denominada Escuela de Traductores, en la cual participaban intelectuales cristianos, musulmanes y judíos. Allí se tradujeron al latín numerosas obras islámicas, griegas y orientales. Tanto literarias como filosóficas y científicas.

de Toledo alcanzó su máximo apogeo en la segunda mitad del siglo XIII, coincidiendo con el reinado de Alfonso X el Sabio (1252-1284). En esta época las traducciones ya no se hacían al latín, sino al romance castellano. De este modo se difundió por el Occidente cristiano gran parte del conocimiento perdido de la antigüedad griega y de la ciencia del mundo islámico. Por lo demás, a Alfonso X se le atribuyen importantes obras jurídicas, como Las Partidas, una Crónica general de España y un libro poético, escrito en gallego, conocido como las Cantigas. Por su parte los judíos dedicaron al rey sabio una obra de carácter científico, denominada Tablas astronómicas alfonsíes.

Entrevista a Julio Valdeón en “El Mundo” (22.8.2004)
P.- ¿La convivencia entre las tres culturas fue real?

R.- Más que convivencia, habría que decir coexistencia. Alfonso X el Sabio (1221-1284) tuvo mucha relación con judíos y musulmanes en la Escuela de Traductores de Toledo. Sin embargo, en su obra Las Partidas se lee: «Los judíos están como testimonio de que mataron a Cristo y con la esperanza de que algún día se conviertan». Decir «os admitimos porque os daréis cuenta de vuestro error» no es tolerancia. Pero probablemente coexistieron más que en otros países de Europa. Cuando los cristianos llegaron a Toledo, Alfonso VI (1040-1109) firmó el decreto llamado “Carta inter cristianos et judeos”, que establece que hay que tratar igual a unos que a otros.

En la zona occidental se desarrolló el llamado arte asturiano (siglo IX), cuyos edificios más representativos son Santa María del Naranco, probable sede del Palatium astur, y Santa Cristina de Lena.

Posteriormente apareció el arte mozárabe o de repoblación (siglo X) introdujo en los edificios de culto cristiano algunos elementos islámicos como el arco de herradura, arte plasmado en iglesias como San Miguel de , en León, o San Cebrián de Mazote. También miniaturas Beato de Gerona o de San Isidoro.

En el siglo XI penetró en tierras hispanas el arte románico (XI y XII), estilo internacional de la cristiandad de la época. Sus rasgos más singulares eran el predominio del macizo sobre el vano y el carácter simbólico de la mayoría de sus elementos. Catedrales de Jaca, Santiago, San Martín de Frómista, San Isidoro de León. A partir del siglo XIII triunfaría el estilo gótico.

CONCEPTOS:

Reconquista: proceso de ocupación militar de los territorios musulmanes de la península Ibérica, protagonizado por los reinos cristianos entre los siglos VIII y XV, terminado en 1492 con la entrada de los Reyes Católicos en Granada. Otros consideran entre los siglos XI-XIII

Muchos historiadores consideran el término inexacto, pues los reinos cristianos que “reconquistan” el territorio peninsular se constituyen con posterioridad a la invasión islámica. La expresión responde pues al intento de legitimación política de estos reinos, que se consideraban herederos de la tradición cristiana de la monarquía visigoda. Alfonso I fue el primero que reivindicó el principio cristiano y monárquico de la monarquía asturiana como nexo de su continuidad con la tradición visigoda.

Feudalismo: sistema social, económico y político dominante en los territorios cristianos medievales que comenzó a difundirse (feudalización) ya en los últimos tiempos de la etapa visigótica. Suponía, en síntesis, el predominio de las relaciones personales entre los señores de la tierra y sus siervos, obligados, éstos últimos a pagar rentas y tributos y acreedores al defensa y protección por parte del señor (noble o eclesiástico). El señor impone, asimismo, la ley en su territorio, el señorío.

Cartas puebla: documentos que establecían privilegios otorgados a los pobladores de nuevas tierras. En ellas se fijaban su vinculación al rey, las condiciones de usufructo de la tierra, etc. Se otorgaban tanto a nobles o altos eclesiásticos como a comunidades, y su fin era estimular la repoblación de tierras vacías.

Presura o Aprisio: obtener la propiedad de un terreno yermo, concedido por el rey o sus representantes, mediante el hecho de roturarlo y convertirlo en cultivo. Las presuras eran de dos tipos: individuales (pequeños campesinos libres) y colectivas (latifundios); éstas últimas absorberían a las primera. Aprisio es el equivalente catalán.

Órdenes militares: L.T.

Mesta: las mestas eran asociaciones de pastores de carácter local que se habían ido creando para regular los movimientos del ganado en sus respectivas zonas.

Concejo de : asociación de ganaderos castellanos, institucionalizada en 1273 por Alfonso X. Agrupaba a poderosos señores cuyas ovejas producían lana de calidad que se exportaba. Apoyados por los monarcas, que se beneficiaban de los impuestos sobre el comercio lanar, su impulso perjudicó a la agricultura castellana.

DOCUMENTOS:

Cristianos y musulmanes enjuician Covadonga:  

 Pelayo estaba con sus compañeros en el monte Auseva, y el ejército de Alqama llegó hasta él y alzó innumerables tiendas frente a la entrada de la cueva. El predicho obispo subió a un montículo situado ante la cueva de y habló así a Pelayo: “Pelayo, Pelayo, ¿dónde estás?”. El interpelado se asomó a la ventana y respondió “Aquí estoy”. El obispo dijo entonces: “Juzgo, hermano e hijo,  que no se te oculta cómo hace poco se hallaba toda España unida bajo el gobierno de los godos y brillaba más que los otros paises por su doctrina y ciencia, y que, sin embargo, reunido todo el ejército de los godos no pudo sostener el ímpetu de los ismaelitas. ¿Podrás tú defenderte en la cima de este monte?. Me parece difícil. Escucha mi consejo: vuelve de tu acuerdo, gozarás de muchos bienes y disfrutarás de la amistad de los caldeos”. Pelayo respondió entonces: “¿No leíste en las Sagradas Escrituras que del Señor llegará a ser como el grano de la mostaza y de nuevo crecerá por la misericordia de Dios?“. El obispo contestó: “Verdaderamente, así está escrito”. Pelayo dijo: “Cristo es nuestra esperanza; que por este pequeño montículo que ves sea España salvada y reparado el ejército de los godos. Confío en que se cumplirá en nosotros la promesa del Señor, por que David ha dicho: “!Castigaré con mi vara sus iniquidades y con azotes sus pecados, pero no les faltará mi misericordia!“. Así pues, confiando en la misericordia de Jesucristo, desprecio esa multitud y no temo el combate con que nos amenazas. Tenemos por abogado cerca del Padre a Nuestro Señor Jesucristo, que puede libarnos de estos paganos”. El obispo, vuelto entonces al ejército, dijo: “Acercaos y pelead. Ya habéis oido cómo me ha respondido; a lo que adivino de su intención, no tendréis paz con él, sino por la venganza de la espada”. 

 Alqama mandó entonces comenzar el combate, y los soldados tomaron las armas. Se levantaron los fundíbulos, se prepararon las hondas, brillaron las espadas, se encresparon las lanzas e incesantemente se lanzaron saetas. Pero al punto se mostraron las magnificencias  del Señor: las piedras que salían de los fundíbulos y llegaban a la casa de María, que estaba dentro de la cueva, se volvían contra los que las disparaban y mataban a los caldeos. 

*“Crónica de Alfonso III”. Ed. GOMEZ MORENO, B.R.A.H., C, 1932, p. 6l2 * 

La figura de Pelayo vista por los musulmanes:  

 Dice Isa ben Ahmand Al-Razi que en tiempos de Anbasa ben Suhaim Al-Qalbi, se levantó en tierra de Galicia un asno salvaje llamado Pelayo. Desde entonces empezaron los cristianos en Al-Andalus a defender contra los musulmanes las tierras que aún quedaban en su poder, lo que no habían esperado lograr. Los islamitas, luchando contra los politeístas y forzándoles a emigrar, se habían apoderado de su país hasta llegar a Ariyula, de la tierra de los francos, y habían conquistado Pamplona en Galicia y no había quedado sino la roca donde se refugió el rey llamado Pelayo con trescientos hombres. Los soldados no cesaron de atacarle hasta que sus soldados murieron de hambre y no quedaron en su compañía sino treinta hombres y diez mujeres. Y no tenían qué comer sino la miel que tomaban de la dejada por las abejas en las hendiduras de la roca. La situación de los musulmanes llegó a ser penosa, y al cabo los despreciaron diciendo: “Treinta asnos salvajes, ¿qué daño pueden hacernos?“. En el año 133 murió Pelayo y reinó su hijo Fafila. El reinado de Pelayo duró diecinueve años y el de su hijo dos. Después de ambos reinó Alfonso, hijo de Pedro, abuelo de los Banu Alfonso, que consiguieron prolongar su reino hasta hoy y se apoderaron de lo que los musulmanes les habían tomado. 

*“Nafh al-tib” de Al-Maqqari. Trads. LAFUENTE ALCANTARA, Col. Obr.Ar.Ac.Ha., I. p. 230 y M.ANTUÑA;C. SANCHEZ ALBORNOZ, “Fuentes de la historia hispano-musulmana”, siglo VIII, p. 232. * 

Repoblación mediante presura (800)

“En el nombre del Señor. Yo el abad Vitulo, el más indigno siervo de los siervos de Dios, junto con Ervigio, presbitero, hemos construido con nuestras propias manos una basílica en honor de San Emeterio y San Celedonio en el lugar que llaman Taranco, en territorio del valle de Mena. También hemos levantado una iglesia en honor de San Martín en Area Patriniano, en territorio de Castilla y otra dedicada a San Esteban en Burceña… Entregamos cuanto tenemos y lo que en el futuro podamos ganar a las mencionadas iglesias: caballos, yeguas, bueyes, vacas, jumentos, ovejas, cabras, puercos, casullas, libros, cálices,…. Y todas nuestras presuras, pues hicimos cultivos, plantamos y edificamos casas, graneros, hórreos, lagares, huertos, molinos, viñas, pomares….

Como queda dicho hicimos presuras y extendimos los cultivos en Taranco. En Area Patriniano encontramos aquella ciudad desolada y arruinada, allí levantaos de San Martín e hicimos cultivos. En Burceña edificamos la basílica de San Esteban y efectuamos presuras. Hecha este escritura en la era 838 (año 800), reinando el príncipe Alfonso en Toledo” (Alfonso II rey de Asturias).

Mapas: la península Ibérica en los siglos XI-XIII

Mapas: http://iris.cnice.mec.es/kairos/mediateca/cartoteca/bach_espana_t03.html

Ejercicios: http://acacia.pntic.mec.es/~esanch20/historia/hopotatoes/reinoscristianos1.htm

Tema: http://perseo.sabuco.com/historia/Reinos%20cristianos.pdf

MÉTODO DE ESTUDIO

Se debe dedicar a cada tema un mínimo de 4,30 horas, repartidas, por ejemplo, en tres sesiones de 1,30 horas cada sesión

Primera sesión. (1h, 30’)

Segunda sesión. (1h, 30’)

Tercera sesión. (1h, 30’)

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*La España de la Reconquista (7:36)*
[**http://www.youtube.com/watch?v=jQXI4uEG8Sw&list=PL0672C28200DD34FE**](http://www.youtube.com/watch?v=jQXI4uEG8Sw&list=PL0672C28200DD34FE)[↩](#fnref1)