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Siglo XVI

TEMA 7 SIGLO XVI0.

La dinastía austriaca de los Habsburgo0 llegó al trono por el matrimonio de Juana, hija y heredera de los Reyes Católicos, y el príncipe Felipe de Habsburgo, hijo de Maximiliano, archiduque de Austria y emperador del Sacro Imperio romano-germánico.

EL IMPERIO DE CARLOS V. CONFLICTOS INTERNOS: COMUNIDADES Y GERMANÍAS

  1. El proyecto imperial de Carlos V.

El imperio español (5:36) http://www.youtube.com/watch?v=_yHnapH819o&feature=relmfu

A la muerte de Fernando el Católico en 1516, Carlos I fue proclamado rey en Bruselas y llegó a España en septiembre de 1517. Su herencia (ver mapa) era inmensa: las Coronas de Castilla y Aragón, con los territorios de Nápoles, Sicilia, Cerdeña, Rosellón, la Cerdaña y América, el archiducado de Austria y los dominios de los Países Bajos, el Franco Condado y Luxemburgo.

En 1519 murió su abuelo Maximiliano y Carlos fue elegido emperador con el título de Carlos V de Alemania. Carlos I entendió que tenía una misión histórica: el mantenimiento de una monarquía cristiana universal de origen medieval, presidida por el Papa, jefe espiritual, y el emperador frente a la amenaza de los protestantes, los turcos y Francia. Para defender su idea de Imperio cristiano y unitario, el emperador se vio envuelto en continuas guerras y llevó una vida itinerante. Por todo ello Carlos I sólo vivió en España catorce años, y prestó más atención a su función como emperador de Occidente que como monarca español. Europa en tiempos de Carlos V (1:22) http://www.youtube.com/watch?v=zkHffvvN4Ps

1556) abdicó en su hijo Felipe II a quien cedió la Corona y todos sus territorios, salvo los dominios del archiducado de Austria y los derechos al título imperial, que fueron cedidos a su hermano Fernando. Carlos se retiró al monasterio de Yuste (Cáceres) y allí murió en 1558.

  1. Los conflictos internos: Comunidades de Castilla y Germanías

Recién comenzado el reinado de Carlos I se produjeron los levantamientos de las Comunidades y de las Germanías, que presentaron el carácter de revueltas políticas, pero también tuvieron un fuerte componente social y antiseñorial.

Surgieron en Castilla (1520-1522) donde las Cortes reclamaban a Carlos I más atención a los asuntos a los asuntos del reino, pero el monarca sólo las convocó para pedir dinero para su coronación como emperador. En 1520, el monarca marchó a Alemania en medio de un malestar creciente por: el rechazo al séquito borgoñón que domina las decisiones del rey, el reparto de favores y cargos entre borgoñeses, las fuertes sumas de dinero enviadas a los Países Bajos, el nombramiento de Adriano de Utrech como regente el convencimiento de que el nuevo rey sacrificaría a Castilla por una política imperial y dinástica, pantomima de las cortes de La Coruña, etc.

Una serie de ciudades (Toledo, Segovia, Ávila, Burgos) se sublevaron contra la monarquía, se constituyeron en gobierno del reino y ofrecieron la Corona a la madre de Carlos I, la reina Juana. Este movimiento, dirigido por Padilla, Bravo y Maldonado, agrupaba a un sector de los hidalgos y de las clases medias urbanas (artesanos, mercaderes, funcionarios).

Los comuneros reclamaban:

La radicalización del conflicto acabó incorporando a los campesinos, que convirtieron la revuelta comunera en rebelión antiseñorial contra los abusos de la nobleza, por lo ésta, que hasta entonces había permanecido al margen del conflicto, unió sus fuerzas a las del rey para acabar con los comuneros. Los sublevados se encontraron con la oposición de la monarquía, de los grandes exportadores de lana y de la gran nobleza terrateniente. Con su ayuda, el regente Adriano de Utrech, en ausencia del rey Carlos, reunió un ejército que derrotó definitivamente a los comuneros en la batalla de Villalar (1521), y sus principales dirigentes fueron ajusticiados.

Las consecuencias de esta derrota fueron graves para el futuro de Castilla, ya que se frustraron los objetivos más innovadores de la burguesía, y al mismo tiempo se consolidó una alianza entre la monarquía (poder político) y la alta nobleza (poder económico y social) que dejaría a Castilla anclada en un conservadurismo social y económico, más orientado a lso valores de la Edad Media que a los tiempos modernos.

Estallaron paralelamente a las Comunidades y afectaron a casi todos los territorios de la Corona de Aragón, aunque los hechos más graves sucedieron en Valencia, también se extendió a Murcia y Mallorca. En 1519 los gremios de artesanos de Valencia solicitaron al rey premiso para reclutar una milicia o hermandad –germania en valenciano- con el fin de defender la costa contra las amenazas de los piratas berberiscos. Tras su concesión, se reunieron en Junta y propusieron la reducción de los privilegios de la nobleza; el conflicto se fue radicalizando hasta llegar a la rebelión abierta, cuando los poderosos abandonaron las ciudades ante la presencia de un brote de peste. Aprovechando la huida de las autoridades municipales por temor a la peste y a los ataque berberiscos, los agermanados se hicieron con el control de la ciudad de Valencia, dirigidos por Joan Llorens, Guillem Sorolla y Vicent Peris.

A diferencia del movimiento comunero castellano, la rebelión de las Germanías fue, desde el principio, un claro conflicto de clases entre burgueses y artesanos, por un lado, y la nobleza, por otro. Pedían la democratización de los cargos municipales, una mejora de los arrendamientos campesinos y la protección del monarca frente a los abusos de los poderosos. Pero Carlos I se alió con la nobleza, y los agermanados fueron derrotados en 1521.

  1. La política exterior del emperador.

Europa en tiempos de Carlos V (1:22) http://www.youtube.com/watch?v=1FKQ6ip-zXk&feature=relmfu

Los conflictos exteriores del imperio fueron constantes y numerosos, y generaron enormes gastos militares que absorbieron gran parte de la riqueza económica de Castilla. Estos conflictos eran consecuencia de las pretensiones imperiales y religiosas de Carlos I, que determinaron las tres grandes líneas de actuación de su política exterior:

http://www.youtube.com/watch?v=CPNA3yxTVes

(1:25) “El turco” (M E)

Las religiones en Europa hacia 1600 (1:08) http://www.youtube.com/watch?v=EOkHoWpw8zU

(3:00) Mülberg (1547) la brevedad de la gloria (M E) (1:47) “Paz de Augsburgo: el dolor del fracaso

“Nueve veces fui a Alemania la Alta, seis he pasado en España, siete en Italia, diez he venido aquí, a Flandes (…). Cuatro he entrado en Francia, dos en Inglaterra, otras dos fui contra África, las cuales todas son cuarenta, sin otros caminos de menos cuenta que por visitar mis tierras tengo hechos. Y para esto he navegado ocho veces el mar Mediterráneo y tres el océano de España y agora será la cuarta que volveré a pasarla para sepultarme (…).“      Discurso de abdicación, 1556

(0:47) Carlos V muere (M. E). El imperio español Capítulo I y II (8:453:55) http://www.youtube.com/watch?v=dhkYXkoJ6Ms

LA MONARQUÍA HISPÁNICA DE FELIPE II. LA UNIDAD IBÉRICA Felipe II de España (9:18) http://www.youtube.com/watch?v=VnKKSkaB9y0

  1. El Imperio hispánico de Felipe II. En 1556, tras la ceremonia de abdicación de Bruselas, Felipe II accede al trono como rey de España, sin la dignidad imperial de Alemania, ni los territorios austríacos que pasan a manos de su tío Fernando. A pesar de esta división los territorios que recibe en herencia son inmensos, abarcando todos los continentes. Desde Europa a Filipinas, pasando por América y algunos puntos en el norte de África. (Ver mapas)

A todos estos territorios, patrimonio de la monarquía española y gobernados desde España (Madrid será la primera capital oficial del Estado desde 1561), se añadirán los correspondientes a Portugal y su imperio, a partir de 1580, tras la proclamación de Felipe II como rey de Portugal (Unidad Ibérica).

  1. La unidad ibérica: la incorporación de Portugal en 1580 http://www.youtube.com/watch?v=UYTKDOmEJgw 15:20

Felipe II pretendía consolidar la supremacía del Imperio hispánico, de ahí la necesidad de incorporar Portugal. Tras la muerte sin descendencia del rey Sebastián I de Portugal, reclamó el trono por ser hijo de Isabel de Portugal y nieto de Manuel el Afortunado. La nobleza y el alto clero se inclinaron por Felipe y el bajo clero y las clases populares por don Antonio, prior de Crato. Las tropas dirigidas por el duque de Alba invadieron el país en 1580, y Felipe II fue reconocido rey de Portugal en las Cortes de Tomar de 1581. Así se conseguía la unidad peninsular (1:52) de Memoria de España, fruto de la política matrimonial de los RRCC.

  1. Conflictos internos: las sublevaciones en Granada y Aragón:

Su política interior se apoyó en dos bases: el absolutismo de la monarquía y la intolerancia religiosa.

La situación de los 300.000 moriscos resultaba cada vez más difícil pues despertaban recelos por su lengua y sus costumbres. La monarquía anuló todos los particularismos étnico-religiosos, se les acusaba de connivencia con los ataques berberiscos y turcos en las costas mediterráneas, se les aumentó el impuesto de la seda, se les expropió progresivamente las tierras que cultivaban. En 1566 un decreto les prohibía el uso de su lengua, su forma de vestir y sus tradiciones. En 1568 los moriscos andaluces, dirigidos por Aben Humeya, protagonizaron una insurrección que se extendió por las Apujarras, aunque no consiguió tomar Granada. La revuelta fue sofocada dos años después (1570). Para evitar un nuevo brote se decretó la dispersión de los moriscos granadinos por toda Castilla. Granada perdió uno 120.000 personas que no fueron compensadas por el reasentamiento de 50.000 cristianos viejos en las tierras de los moriscos expulsados.

Vídeos sobre causas (1:27) , argumentos de los moriscos (2:46), levantamiento (2:12), derrota y castigo(0:49)

El reino de Aragón planteó un grave problema al monar­ca. Las alteraciones de los años  1591 y 1592 estuvieron relacionadas con la fi­gura del que había sido secretario suyo, Antonio Pérez, que estaba encarcela­do desde 1579 por su participación en el asesinato de Juan de Escobedo, secretario de don Juan de Austria. En 1591, consiguió huir a su tierra natal, Aragón. Allí se acogió a la protec­ción del Justicia Mayor, Juan de Lanuza, quien impidió el apresamiento de Antonio Pérez por parte de los oficiales del rey. Felipe II hizo intervenir a la Inquisición, único tribunal con jurisdicción en todos sus reinos, lo que provocó tumultos en Zaragoza, mientras Antonio Pérez lograba huir a Francia. Allí el antiguo secretario de Felipe II contribuyó con sus escritos a difundir la “Le­yenda Negra” sobre el monarca y la propia España. Las tropas de Felipe II intervinieron en Aragón y Juan de Lanuza fue ajusticiado. Finalmente, en las Cortes de Ta­razona de 1592, quedaron restringidos los fueros aragoneses: el rey nombraría al Justicia de Aragón y para el cargo de virrey podría elegir a un extranjero.

  1. La política internacional:

Felipe II heredó de su padre los fundamentos ideológicos de su política internacional: la defensa del catolicismo y de la superioridad del imperio hispánico en Europa. En consecuencia, su política tendrá como ejes la guerra con Francia (herencia inacabada de su padre), contra los turcos,  el problema de Flandes y el enfrentamiento con Inglaterra.

El reinado de Felipe II coincidió con el máximo esplendor turco bajo Solimán el Magnífico, los otomanos amenazaron todo el Mediterráneo al apoderarse de Chipre y Túnez. Ante ello, se coaligaron la monarquía hispánica, Venecia y el Papado (Santa Liga) y armaron una gran escuadra. El enfrentamiento se dio en el golfo de Lepanto, y significó una gran victoria de los cristianos, que alejó el problema turco del Mediterráneo occidental durante años.

Batalla de Lepanto (3:46) http://www.youtube.com/watch?v=1Q_HT8-tqcU

A partir de 1566 el problema fundamental del reinado de Felipe II fue la sublevación de los Países Bajos (Flandes). En ella se mezclaban cuestiones religiosas (la expansión del protestantismo) y políticas (el deseo de la nobleza flamenca de gozar de autonomía política). Felipe II no toleró el protestantismo en sus posesiones ni los deseos autonomistas, enviando al duque de Alba para reprimir la sublevación. Con la ayuda de algunos príncipes protestantes alemanes, de los hugonotes franceses y el apoyo de Inglaterra, los rebeldes, dirigidos por Guillermo de Orange, consiguieron prácticamente independizar una parte del territorio: el norte (Unión de Utrech); mientras que el sur (Unión de Arrás), de mayoría católica se mantuvo fiel a Felipe II. La paz se firmó con el acuerdo de nombrar a Isabel Clara Eugenia, hija del rey español, y a su marido el archiduque Alberto, regentes de los Países Bajos, con el compromiso de que el hijo que tuvieran sería el nuevo rey, y en caso de no tener descendencia, el territorio volvería a los Austrias españoles. El conflicto se prolongó, con treguas y altibajos, hasta 1648. Flandes y Bélgica (4:11) http://www.youtube.com/watch?v=uZ4_WfDKcOs Música y letra

Los conflictos con Francia continuaron hasta que se produjo la victoria de San Quintín (1557) y la firma de la paz de Cateau-Cambresis (1559), que dio lugar a un período de tranquilidad.

Batalla de San Quintín (3:36) http://www.youtube.com/watch?v=4jHiqOyxMy8 “música y letra”

Inglaterra había sido, desde el reinado de los Reyes Católicos aliada de la Corona española frente a Francia. El primer matrimonio de Felipe II fue con María Tudor, reina de Inglaterra y católica, pero al morir sin descendencia, el trono pasó a su hermanastra, la reina Isabel I (1558). Ésta, de religión anglicana, apoyó a los protestantes de Flandes y apoyó a los corsarios (Hawkins y Drake) que atacaban los barcos españoles. Felipe II decidió enfrentarse a Inglaterra y preparó una gran flota para atacarla (Armada Invencible). La expedición fue un desastre y la Invencible regresó diezmada y vencida (1588).

(11:20) http://www.youtube.com/watch?v=7wEZWe_zl-M (4:18) http://www.youtube.com/watch?v=ZgH4x-GBYDI música y letra

EL MODELO POLÍTICO DE LOS AUSTRIAS

Gobernar territorios tan extensos y diversos fue una tarea enormemente compleja. Las instituciones nacidas en la época de los Reyes Católicos se fueron transformando para atender esas nuevas necesidades.

  1. La monarquía de los Austrias

La monarquía de los Austrias heredera de los Reyes Católicos, nunca fue un estado unitario. era el punto de unión de los diversos reinos, que, como hemos visto, seguían conservando sus leyes, instituciones, usos y costumbres civiles. En cualquier caso, la preeminencia la tuvo siempre Castilla, a la que se incorporaron Navarra y los dominios de América.

El modelo monárquico de los primeros Austrias era el de la monarquía autoritaria, forjada en el siglo XV con los Reyes Católicos, aunque a lo largo del siglo XVI y XVII evolucionó hacia formas más absolutas. En este proceso hubo grandes diferencias entre de Castilla y la de Aragón. En la primera, el peso y el poder del monarca fue mucho mayor; en cambio, en los territorios de de Aragón hubo mucha más resistencia para mantener fueros, privilegios y exenciones. En ello tuvo que ver el hecho de que a partir de Carlos I los reyes residieron siempre en Castilla.

  1. La forma de gobierno

El aparato de gobierno del Imperio era muy complejo. Su base se asentó en las reformas introducidas, en el siglo XV, por los Reyes Católicos, pero fue evolucionando conforme a las necesidades de manejar un Imperio cada vez más extenso. El rey era la cabeza del gobierno y de la administración. Junto al monarca y dependiendo directamente de él, estaban sus secretarios y ayudantes más directos, que eran quienes tomaban las decisiones.

Para auxiliar al monarca en sus tareas, se reforzaron los Consejos, especializados en asuntos concretos. Su número fue variable y tendió a crecer; unos se ocupaban de asuntos relacionados con un territorio concreto de la monarquía; de este tipo fueron los Consejos de Aragón, Italia, Flandes y el Consejo Real de Castilla, que siempre tuvo un papel eminente y acabó siendo la base del Estado, con dos secciones una de gobierno y otra de justicia. En la época de Carlos I, en el año 1524, se estableció el Consejo de Indias para ocuparse de los asuntos de los territorios de América y más adelante el Consejo de Italia (1554) por el cual Castilla asumía la dirección de la política de expansión mediterránea tradicionalmente aragonesa.

Junto a estos Consejos territoriales, existían otros especializado en asuntos propios de la administración: el de Hacienda, el de Órdenes militares y, posteriormente, el de Guerra. En el momento culminante de , se creó el Consejo de Estado, que se ocupaba particularmente de la política exterior. Por otro lado, como tribunal supremo de justicia funcionaría el Consejo de de Castilla, nacido del Consejo Real de Castilla.

Las Cortes siguieron celebrándose por reinos (Castilla, Aragón, Cataluña y Valencia) y conservaron siempre su carácter estamental (nobleza, clero y pueblo llano). Sin embargo, al perder importancia y reducirse su papel, sobre todo en Castilla, a la aprobación de impuestos, la nobleza y el clero dejaron prácticamente de asistir alas Cortes, ya que no estaban obligados a pagar tributos; de esta manera, las cortes quedaron reducidas a los representantes de las ciudades,

Fuera de Castilla, algunas instituciones siguieron conservando su vigencia: el Consejo de Ciento, Barcelona y Valencia y el de (representación de las cortes catalanas). Navarra conservaría también otras instituciones como de Contos. Igualmente, Navarra, las provincias de Álava y Guipúzcoa, el señorío de Vizcaya y los reinos de de Aragón, conservaron sus fueros, es decir, legislaciones particulares que limitaban el poder del rey y que aceptó hasta el comienzo del siglo XVIII.

  1. Instituciones de la monarquía

El gobierno municipal siguió encomendado a los Concejos o Cabildos, compuestos de concejales, alcaldes y otros cargos, y también de corregidores (representantes del rey en esos organismos locales). Los gobiernos municipales fueron desempeñados por las propias oligarquías de las ciudades, que procuraron mantenerlos bajo su control.

La justicia continuó teniendo como órganos fundamentales las Audiencias. Pero también tuvo una excepcional importancia el Tribunal de (o Tribunal del Santo Oficio), que tenía jurisdicción en todos los territorios de y ejercía una función más política que la puramente religiosa.

El poder supremo fuera de Castilla lo tuvo, en los siglos XVI y XVII, el virrey. El virrey era el representante del monarca y tenía el poder civil, militar y judicial. En América y en los territorios europeos los virreyes nombraban gobernadores, que ejercían en su nombre el poder. Los virreinatos se extendieron por Europa y América, pero su número y ubicación sufrieron numerosos cambios.

En se crearon los virreinatos de Aragón, Valencia y Cataluña. Fuera de se establecieron virreinatos en Nápoles y Sicilia y, en los dominios de América, existieron dos, Nueva España y el Perú, a los que posteriormente se añadió el de y el de Nueva Granada. En territorios como Flandes o el Milanesado no hubo virreyes sino gobernadores militares.

El poder real se completaba con un poderoso ejército0, que dependía del rey y no de los nobles. Su mantenimiento y organización consumían la mayor parte del presupuesto de la monarquía. En principio, sobre todo, en el siglo XVI, el ejército imperial procedía de los distintos territorios y así estaba compuesto de soldados castellanos, alemanes, suizos, italianos, etc. Ellos integraban la principal fuerza, los tercios de infantería. El ejército se componía por lo común de mercenarios, pero en ocasiones se practicaban levas entre la población para su reclutamiento.

ECONOMÍA0, SOCIEDAD Y CULTURA EN SIGLO XVI.

La expansión americana supuso un manantial de riqueza para la sociedad hispana, pero las clases dominantes fueron incapaces de aprovechar la expansión económica para la transformación social.

  1. La expansión económica del siglo XVI

Los factores de la expansión económica castellana fueron: el aumento de la población, y el desarrollo del comercio, que experimentó un gran impulso con la explotación de las Indias.

Considera que la riqueza de un Estado se mide por la cantidad de metales preciosos que tiene o puede controlar. En consecuencia toda la política económica debe orientarse a la adquisición de oro y plata, y evitar su salida al extranjero. En consecuencias fueron prácticas habituales: explotación de minas. Práctica del corso, piratería, el robo o la guerra económica. Balanza comercial con superávit: el Estado favorece actividades que proporcionan ingresos de dinero y prohíbe las que implican salida de dinero al exterior.

La fase de expansión económica del siglo XVI, estuvo favorecida tanto por el crecimiento de la población0, que se tradujo lógicamente en un aumento de la demanda de bienes, como por el aumento de la circulación monetaria, consecuencia del oro y la plata procedentes de América.

Se desencadenó así, en España y en toda Europa, revolución de los precios, que consistió en el siguiente proceso:

A pesar de la buena coyuntura económica del siglo XVI, España desaprovechó la posición privilegiada que le ofrecía el monopolio comercial con América y empezó a quedar relegada como potencia económica, mientras Francia y, sobre todo, Inglaterra y Holanda iniciaban su despegue como primeras potencias capitalistas.

El fracaso económico español es el resultado de varias causas combinadas:

En conclusión0, el oro y la plata de América llegaron primero a España, pero acabaron enriqueciendo a los extranjeros, ya que se destinaron en gran medida a dos fines:

  1. Las transformaciones sociales.

La Edad Moderna mantuvo los rasgos esenciales de la sociedad estamental tripartita –nobleza, clero y estado llano- de la Edad Media, pero en el siglo XVI aparecieron algunas novedades y se consolidaron otras surgidas en la Baja Edad Media, podrían destacarse:

  1. La Inquisición. Inquisición española (9:55) http://www.youtube.com/watch?v=fo5ZLsnWQqo

Se fundó con aprobación papal en propuesta de los RR. CC. Con la misión de localizar, procesar y sentenciar a las personas culpables de herejía; y más tarde, de asegurar que las personas que pretendían cargos o títulos tenían “limpieza de sangre”, estaba compuesto por cristianos viejos.

El esplendor cultural del siglo XVI convive con un ambiente dominante de intolerancia religiosa que se manifiesta en la segregación de los conversos y la obsesión por la limpieza de sangre, junto con la actuación de contra cualquier pensamiento libre.

se convierte en un instrumento de represión ideológica y política, a las órdenes de la monarquía. Fomenta la delación y generaliza el miedo de la sociedad a pensar libremente, frena el desarrollo de los saberes humanísticos y las nuevas vías de experiencia religiosa. Intelectuales, místicos y estudiosos de están vigilados por los tribunales del Santo Oficio

Denuncia ante la Inquisición, sin testigos y en secreto (2:04) http://www.youtube.com/watch?v=8AwFLbzkrT0

En conclusión, Felipe II continuó la tendencia iniciada por los Reyes Católicos de intolerancia religiosa, reforzada por el ambiente espiritual de la Contrarreforma.

”(…) Lo cierto es que desde finales del S. XV hasta el primer cuarto de S. XIX, la Inquisición compone algunas de las páginas más negras de la historia española.  Durante tres siglos y medio, marcó a la sociedad española y colonial americana y su efecto - privación de un desarrollo cultural y económico - fue una de las causas que no permitieron un mejor posicionamiento de España dentro de la comunidad internacional. (…)”

Enlace sobre la Inquisición. http://www.gabrielbernat.es/espana/inquisicion/index.html

  1. La cultura del Renacimiento en España

La cultura del siglo XVI vive un período de esplendor, paralelo al apogeo político de los Austrias Mayores y al crecimiento de la economía, pero este brillante esplendor cultural progresivamente se ve ensombrecido por un ambiente de creciente intolerancia religiosa, como lo demuestra la represiva actuación de a lo largo del siglo. La difusión de las corrientes renacentistas se vio favorecida en España por sus relaciones con Italia, pionera del Renacimiento, y con los Países Bajos, que anteriormente habían influido en la difusión del gótico tardío. Por ello, abundaron los artistas europeos (como Tiziano) que trabajaban en España, a veces para el monarca. En nuestros país, el mecenazgo de la burguesía y de la nobleza fue menor que el ejercido por y ; como consecuencia, el contenido religioso de las creaciones artística fue mayor.

Por otro lado, y la censura y persecución de las ideas libres, intensificadas desde mediados del siglo XVI a través de , provocaron el retraso y el aislamiento de la ciencia y el pensamiento españoles. Las obras artísticas y literarias recibieron, sin embargo, un enorme impulso.

ARTE. El Renacimiento tardó en entrar en España, debido a la larga pervivencia del gótico y sus influencias flamencas.

La arquitectura fue evolucionando, se desarrollaron tres estilos:

La escultura fue utilizada como vehículo de transmisión de las ideas religiosas de la contrarreforma, por lo que predominan los temas religiosos. Apenas se sigue la moda italiana del mármol y los temas profanos; se realizan obras de temática religiosa y en madera policromada, siendo Valladolid  uno de los principales focos artísticos, en el que trabajaron Alonso Berruguete que viajó a Italia y dotó sus obras de un intenso dramatismo (Retablo de San Benito). Y el francés Juan de Juni; con obras, cuyo patetismo, a veces desgarrado, y naturalismo preludian la sensibilidad barroca (Santo entierro y Virgen de las Angustias).

La pintura evolucionó de la influencia flamenca al influjo italiano. Sobresale la figura de Doménickos Theotopoulos, el Greco, nacido en Creta en 1541 y formado en Venecia, se instaló en España hacia 1577. Rechazado por Felipe II por su audacia artística, se asentará en Toledo, donde realizará la mayor parte de su obra, de claro tinte manierista: utilización de colores plateados y fríos, alargamiento de las figuras, escasa importancia de la composición y la perspectiva etc. En su pintura predomina el espíritu religioso, manifestado en una permanente dualidad cielo-tierra, como puede observarse en su obra más famosa “El entierro del Conde Orgaz”.

LITERATURA: el castellano se extiende con fuerza en el siglo XVI y sirve de vehículo para gran variedad de géneros y temas, cultivados por un número creciente de autores. Se mantiene el auge de las novelas de caballería y de la novela picaresca (Lazarillo de Tormes). En la 2ª mitad del siglo aparece la figura más destacada de las letras universales: Miguel de Cervantes. La poesía con Lope de Vega. Pero especial importancia tuvo la mística con las dos figuras cumbre en este campo: Santa Teresa de Jesús y San Juan de

CONCEPTOS: Virrey. Revolución de los precios. Comunidades de Castilla. Germanías. Luteranismo. Inquisición. Leyenda Negra. Justicia Mayor de Aragón. Batalla de Lepanto. Armada Invencible. Contrarreforma. Concilio de Trento. Carlos I. Felipe II. Antonio Pérez. Pechero. Limpieza de sangre.

DOCUMENTOS:

COMUNIDADES DE CASTILLA: CAUSAS, PRESTENSIONESY DESARROLLO