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Resumen Lírica en la segunda mitad del siglo XX y Pablo Neruda

Iniciamos esta etapa con algunos poetas de la generación del 27. Dámaso Alonso con Hijos de la ira y Hombre y Dios y Vicente Aleixandre con Historia del corazón.

Blas de Otero escribe poesía existencial y poesía social. Con un lenguaje sencillo reclama paz, humanidad, sinceridad, … Algunas características son:

Citamos Pido la paz y la palabra, En castellano y Que trata de España.

Gabriel Celaya publica Cantos iberos, de fuerte contenido social en tono de arenga.

José Hierro, empezará con las vanguardias para pasar a poesía existencial y finalmente poesía social con Quinta del 42.

Gloria Fuertes, conocida por su poesía infantil escribió Canciones para niños. Mezcla ternura con crítica social llena de juegos de palabras, ironías y humor.

A partir de los 60 la poesía social sufre un desgaste, los autores se plantean que no pueden cambiar el mundo pero sí la poesía. No renuncian a la crítica social pero son más escépticos y tratan temas más existenciales. Se mantienen entre el coloquialismo y las vanguardias usando un lenguaje sencillo pero con una búsqueda estética.

Ángel González con Tratado de urbanismo; Jaime Gil de Biedma con Compañeros de viaje y Las personas del verbo; José Ángel Valente, que entiende la poesía como conocimiento y en sus poemas predominan los sustantivos; Claudia Rodríguez con Don de la ebriedad.

A partir de los 70 surgen los denominados novísimos. Guillermo Carnero, Leopoldo Mª Panero, Montalbán,… Sus características son:

Muy cerca de este grupo se sitúan los poetas venecianos que toman Venecia como símbolo de belleza y arte.

También surge la poesía visual con Carlos de la Rica y la poesía de la experiencia con Luis García Mantero.

En hispanoamérica a partir de los 50 hay que destacar a César Vallejo con Trilce, una obra surrealista y Poemas humanos, de claro contenido social. Octavio Paz, destacado ensayista con Libertad bajo palabra.

Pablo Neruda, chileno, alcanzó pronto la popularidad e influyó en la generación del 27 con su revista “Caballo verde para la poesía”. Ganó el premio Nobel.

Sus primeras obras son puras modernistas, con exotismo, sensualidad y léxico exquisito, Crepusculario.

Más tarde publica Veinte poemas de amor y una canción desesperada, de amor juvenil, romántico, apasionado. Se organiza en tres partes:

Neruda lleva el concepto erótico y sensual a una dimensión metafísica. De su estilo destacamos:

Se adentra en el surrealismo con Residencia en la Tierra, una concepción pesimista del hombre. Destacamos sus metáforas deslumbrantes para expresar su angustia y su desolación personal.

En Tercera residencia añade un trasfondo político debido a la Guerra Civil. En Canto general presenta una historia poética muy ideologizada de Hispanoamérica.

Ya en los 50 tenderá a la sencillez. En Odas elementales cantará a las realidades inmediatas del mundo cotidiano, predomina un tono vital y optimista.

Otras obras suyas son Extravagario, Cien sonetos de amor y Confieso que he vivido.